domingo, 19 de septiembre de 2010




El nefasto anuncio para los campesinos

Los campesinos en sus tres años de lucha constante por la propiedad de la tierra, pasaron diversas pruebas de resistencia. Muchos desencuentros desfavorables fueron superados fácilmente; porque existe la “unidad” férrea al interior de la organización. Así, los camisas verdes demostraron ser imbatibles y continúan en la dirección política con bravura. Por otro lado, se ha consolidado como un movimiento social fuerte y contrario a las políticas del Gobierno nacional de García en el Sur del país; y tiene "la posibilidad" de ser Gobierno Regional.

El adelanto de Alan García y la aprobación explícita de Guillen Benavides llevaron a consumar la licitación del Proyecto Majes II. Entregó en su integridad al Consorcio Angostura Siguas, para que se haga dueño del Proyecto más importante en los últimos años. Esta medida ha golpeado al Sur del país; porque siempre por historia ha sido contrario a las políticas colonialistas. Supo defender sus empresas emblemas con estoicidad como paso en el año 2002 en el Gobierno de Toledo. Había antecedentes firmes de lo que era capaz los arequipeños, por eso es que García Pérez, busco con urgencia una alianza a con un títere (de los chilenos) como Guillén Benavides para llevar este proceso de “regalar” todo lo que tenga que ver al megaproyecto. Esta entrega atenta al orgullo e identidad fuerte de los pobladores del Sur.


El meneo de la prensa

Cuando se supo del nefasto anuncio de la entrega de una de las riquezas de la nación; un sector de la prensa meneaba satisfecho por la desgracia que caía sobre los campesinos cooperativistas; sin embargo esto era en sí el avance cruel del modelo colonialista al Sur. Específicamente a Arequipa considerado como el león del Sur, por saber defender y liderar ante una injusticia y del entreguismo del Gobierno nacional. Primero fue, la concesión del Aeropuerto Rodríguez Ballón; luego la entrega de Majes II. Este último hecho de felonía, quisieron hacer ver a la población como “un triunfo”. Según la lógica de los hombres del micrófono, con esta firma se asomaba el desarrollo para la Región del Sur. Así, un informante Fredy Rosas, decoraba la hazaña de su jefe, con imprimir la parte patriótica del arequipeño con el himno de Arequipa, tras enterarse de la buena pro al Consorcio transnacional. Es verdad que ha luchado, desde ese espacio radial y televisivo no para los intereses de la nación; sino el hombre siempre ponía su pellejo y aceptaba que le pusieran la camisa a la fuerza sus patrones del exterior. Es uno de los hombres del periodismo más reaccionario que Arequipa conoció en estos años de lucha contra un modelo económico.

Por una parte, la derecha rancia arequipeña (de raíces extranjeras) festejaba en su local de la Cámara de Comercio de Arequipa; el “obsequio” a la transnacional española de su jefe del Palacio de Pizarro. Por una parte, una prensa progresista estaba ocupada de las minucias y de los dineros de la publicidad (que de eso viven y apoyan desde sus respectivos programas) de los candidatos a la Región. Esto es, ser cómplice y formar parte de los que “negocian” con las riquezas de la nación. En otras palabras, ponen de rodillas la soberanía de la patria. Esta es la herencia de un periodismo antinacionalista, contrario a las luchas de los campesinos cooperativistas modestos. El pecado capital está en que el movimiento social abraza una ideología nacionalista y buscan un cambio real para el país; sólo no llevan bajo su brazo las banderas rojas comunistas. Peor aún no le dan importancia a los "intelectuales progres" que analizan desde una óptica clasista los hechos sociales.

La mañana del lunes 13, “se apropiaron” de manera veloz con la entrega de la buena pro el Consorcio Angostura Siguas de nuestra riqueza destinado para él quien es parte de este territorio. A pesar, que había problemas legales que resolver en un juzgado mixto del distrito de Wanchaq del Cusco, que buscaba "paralizar el proceso de licitación". Con el traspaso de la administración (para los neoliberales) al dominio extranjero de Majes II, se pierde y se regala una propiedad perteneciente a los peruanos por 20 años. Culminada la firma en los pasillos del poder, si que hubo un botín colosal que repartirse entre el entorno del Apra.


La movilización campesina

Una prensa reaccionaria desafiaba “la marcha” de los campesinos. Al punto tal, que ironizaban con sus interrogantes: ¿Cuántos se movilizaban, y quiénes eran sus dirigentes? Estaremos presentes, para contabilizar personalmente a los marchantes, sentenciaban; ante la convocatoria campesina. O sea, continuaban con el menosprecio de una fuerza social tenaz y decidida para la lucha en estos largos años de existencia en el Sur.

El miércoles 15, fue una respuesta “contundente” y “unitario” al Gobierno de García que regala la propiedad de los peruanos. Más de 2 mil campesinos cooperativistas se movilizaban por las calles de la ciudad; y en donde se decidió determinar: desconocer la firma de la entrega en concesión del Aeropuerto Rodríguez Ballón y del Proyecto Majes II al Consorcio extranjero.

Si bien, los opinantes y los analistas de la derecha argumentaban, ante la empresa que resultó premiado con el regalo del Proyecto Majes II; “que donde estaban los chilenos, tras el Consorcio beneficiado. Estos son capitales españoles y colombianos”, aseveraban con elegancia. Esa explicación queda hoy en vacío. La realidad es que el dominio chileno se multiplica mientras este en gobierno la derecha colonialista, en varios sectores económicos. Así pues, la réplica política fue esta vez en el campo abierto como son las calles y los camisas verdes se alzaron con el triunfo momentáneo. Porque falta culminar con la conquista del poder el 3 de octubre en las urnas electorales.


Adueñarse del poder

Los campesinos antes de desplegar su fuerza en varios sitios o lugares; deben necesariamente concentrar las energías y el vigor social en uno que es rotundo: el esfuerzo por adueñarse del poder regional. Una vez haberse hecho con el poder político; la propiedad retornara a manos de la nación. Es decir, se recupera también el poder económico. Se obtendrá una soberanía pequeña al interior del territorio; pero será crucial; para que después se disperse a nivel nacional.

Ante la falta de economía para disputar sin apremios esta campaña electoral, se debe hacer funcionar al máximo la maquina social campesina. No se puede negar que la propaganda que extiende la derecha es descomunal; pero la imaginación, la movilización y sumado a las consignas guerreras en las plazas y calles es novedoso para la población. Ese numeroso contingente de hombres y mujeres humildes despliegan su capacidad de ser una comunidad de cooperativas, de crear una comunidad cooperativa; y finalmente de actuar como una comunidad cooperativa.

domingo, 27 de junio de 2010



La “exclusión” a los jóvenes velasquistas agustinos

Por una parte, en los años 60, el movimiento de las guerrillas asentado en la selva de Ayacucho, liderado por de Puente Uceda, era ayudado por estudiantes de las comunidades del interior del país. Luego, en la década de los 80, el grupo subversivo de Sendero recibe el apoyo de los jóvenes universitarios de San Cristóbal. Con esto se cerraba los ciclos de movilización de la izquierda radical en el Perú que abrazaba como ideología el marxismo-leninismo.

Por otra parte, el Locumbazo en el 2001, el Arequipazo en el 2003 y el Andahuaylazo suscitado en el 2005; han conmocionado a toda una generación “nueva” de jóvenes, que en ese entonces cursaban estudios en la universidad o una mayoría que se encontraba buscando una oportunidad para conseguir un empleo. Es decir, estos hechos políticos empujaron a comprometerse con los problemas de la nación. En particular, con el grupo organizados en un Comité reducido denominado: Juventud Revolucionaria Velasquista (JRV). Estudiantes universitarios de San Agustín de Arequipa, los llevó a tomar una definición ideológica. Continuaban con un pensamiento venido de afuera, que había vulnerado la vida de más de 70 mil peruanos o empezaban a rescatar una ideología que estuvo “escondido” por siglos, por los intelectuales sea esto de la izquierda o derecha.


Los padrinazgos insustanciales

La hornada de líderes de JRV, emprendió una “feroz” batalla desde las aulas universitarias a comienzos del año 2002. La realidad les era adversa, porque no contaban con apoyo económico de organizaciones sociales o institución privada del exterior. Peor aún, tuvieron la desdicha de ser “marginados”, por sus propios catedráticos que dictaban materia en la casa de estudios. En suma, se encontraron con muchas dificultades en el camino; pero contribuyeron a la “gestación” de un movimiento político llamado Frente Nacionalista.

Luego, viene la contienda en los medios radiales de Arequipa. A saber, que la cima de movilización del movimiento estudiantil universitario, ocurrió en el año 2008. Aquellos muchachos plantearon una reforma universitaria del Siglo XXI, que implicaba realizar un cambio al interior de la estructura de la universidad Agustina. Fue así, que se disputaban en el control de la dirección del movimiento estudiantil. Los periodistas al fin reconocían su liderazgo y su influencia en la opinión pública. “Dentro del movimiento universitario, surgen una nueva posición ideológica que es la velasquista, y no sólo los hay los socialistas y comunistas…”. Sentenciaban los hombres del micrófono.

Hay que hacer notar, que no era “el objetivo” participar en las elecciones estudiantiles, para los cargos: Consejo Universitario, Asamblea Universitaria y la Federación de Estudiantes. Otro, era la estrategia de este Comité “luminoso”, como es: dirigir los destinos de la nación, en alianza con los experimentados dirigentes del velasquismo. En otras palabras, era ir de cabeza en estas elecciones regionales, junto a los campesinos cooperativistas; sin embargo, surgieron al interior de la organización padrinazgos insustanciales, para relevar la presencia política.


Deslealtad a Velasco

Junto a otros militares como Leónidas Rodríguez, Jorge Fernández, Aníbal Mesa Velasco preparó el Plan, para realizar la REVOlución, en el 68. Una vez, en el poder, tuvieron de estar en los puestos claves, los soldados valientes que acompañaron, para defenestrar a un hombre “traidor” como lo fue Belaúnde Terry. Por el contrario, los dirigentes que van a participar en las elecciones regionales, han aislado a la estampa “guerrera”, para la batalla decisiva que se avecina. Así pues, se ha “desnaturalizado” la real participación, de los que construyeron desde sus inicios, con “lucha, entrega y constancia” con el movimiento.

Velasco Alvarado gobernó con el grupo de oficiales que diseñaron la “revolución” peruana. En cambio, el movimiento velasquista, desea hacerlos con hombres oportunistas, sin ninguna convicción. Se escuchaba la posición del Comité Político, de que no importaba, donde uno pueda ir en la lista. Cuando en los hechos, ellos estaban en la cabeza. Entonces, estos jóvenes tienen que estar “necesariamente” a la cabeza, por cuidar la posición ideológica y llevar al objetivo al movimiento campesino, que es la revoLUCIÓN.

El grupo de dirigentes “experimentados” que dirige el movimiento, con estos hechos señalados, hacen (en un comienzo era una especulación) confirmar, que no abdicaron nunca a su formación ideológica marxista-leninista. Como explicarse, que prefieren rodearse de hombres “vacilantes” en las listas, para enfrentar a una derecha fuerte económicamente. En el caso, de los campesino es importante, su presencia; pero mucho más fundamental de los jóvenes velasquistas , liderando las listas para estas elecciones regionales del 2010.


El apartamiento para las elecciones

Todos estos hechos señalados, demuestran que no se puede confiar “plenamente”, en los que alguna vez levantaron las banderas de la izquierda en su juventud. Si se consuma, esta marginación, producto del capricho, de los que se creen dueños de la organización (en los hechos, más no en el discurso), será una traición de lesa patria. Si fuera esto así, este grupo está obligado a ganar las elecciones; sino tendrán como los posibles candidatos en la otra verada en los comicios de los años que se vienen.

En efecto, estas elecciones son su última “oportunidad”, para los longevos dirigentes. De todas maneras, en el 2011, estarán en la vanguardia estos jóvenes. Estos chicos han nacido, para luchar sin descanso y así lo creen hasta su muerte…




jueves, 27 de mayo de 2010



El celo de los jóvenes nacionalistas

Conocí a Raúl Sánchez a finales del año 2002. Entonces, Arequipa empezaba a recobrar el protagonismo por el ciclo de movilización que se daba al interior de Lima. Si bien se dio el alzamiento en Moquegua del 29 de octubre de 2009, de los hermanos Humala. Fueron los reservistas, quienes se movilizaron y habían dado cierto respaldo al humalismo en la arreglada insurrección. Mucho tiempo se especuló, pero con los años recobra la veracidad de la fuga de Ollanta Humala de sus tropas que estaban marchando por las cumbres frías de la serranía, para recibir apoyo del campesinado.

Todo este hecho social había permitido el reagrupamiento de nuevos líderes, para preparar la ofensiva directa contra el gobierno más corrupto y entreguista como Alberto Fujimori. Era un grupo diminuto, que deliberaba, sobre las acciones que encajaba a la estrategia planteada, por los militares. Entre estaban los jovenes nacionalistas y los experimentados hombres de izquierda que se habían acercado para emprender una batalla política desde el Sur del país.


El diestro forjador

Parte de este círculo formaba el veterano Alcides Nina. Lo que no sé (ni me tomé el tiempo para la interrogante) a cabalidad, cuando fue el tiempo en que se conocieron estos hombres. Los había visto juntos trabajando mano a mano en lo que tiene que ver con la reorganización del grupo velasquista. Sin embargo, venían con esa experiencia política adquirida en la izquierda. Esa izquierda tantas veces despreciada en las calles. Combatida en las universidades. Esa teoría que tanto daño hizo las mentes de los estudiantes universitarios por considerar la correcta para emprender una revolución. Por eso, se tenía cierto celo a estos hombres zurdos -encontrados en la lucha- los jóvenes nacionalistas forjados en las plazas de Arequipa.

Sánchez demostró una diligencia extrema para la organización. A inicios del 2005, se produce el levantamiento de los reservistas en Andahuaylas. De inmediato contribuyó (junto a otros dirigentes del Frente Nacionalista) con el despliegue de movilizar a los soldados de la reserva de Arequipa. Los que partieron a unirse con otros reservistas de la parte del Sur, tenían el propósito de tumbarse a un presidente subordinado en rodillas con los chilenos como Alejandro Toledo. Otra deserción más, esta vez de Antauro Humala.

Fue en este último suceso, que empezó a distinguirse como un dirigente intrépido, para el pugilato con la derecha rastrera. A pesar de ello era un hombre cobarde y aceptaba las cosas sin chistar. Era pues un dirigente un poco majadero cuando los nacionalistas disputaban la dirección de esas huelgas masivas del sector popular. Uno recuerda de cómo caía en las provocaciones que realizaba el servicio de inteligencia. No hay duda era demasiado emotivo, aunque se le respeta por ese acompañamiento a los campesinos y los jóvenes nacionalistas.


El camisa verde a la alcaldía

Luego de esa acción emprendida por los reservistas (andahuaylazo), le abrieron un proceso legal en la fiscalía de Lima. Cuando tuvimos la oportunidad de viajar la capital, me comentaba, de que tenía que pasar a una de esas oficinas, donde estaba la denuncia puesta. “Las tienen requisada mi grabadora portátil…”, insistía. Es que este hombre era un diestro forjador de aquella criatura (la organización política) que se había gestado en esos años de lucha en Arequipa: entre los comunistas y nacionalistas.

Al final se impuso y se abrió espacio el velasquismo, como una opción política.Otra proeza, que se le reconoce al maestro que decía llamarse el zorro (para el entorno cerrado), es la implacable misión que se delegó: colaborar con la organización de los campesinos. Un Sánchez Miranda se batió en ese azaroso despliegue de los velasquistas, en las alejadas y polvorientas calles de la ciudad Blanca, y por los recónditos pueblitos del Sur junto a los jóvenes nacionalistas.

El duelo que tendrá, en esta oportunidad es encaminar las bases cooperativistas, con miras a disputarle el poder local. Es decir, el camisa verde luchará para la alcaldía de Arequipa. Entrará al duelo con Simón Balbuena, un hombre siniestro que utilizó al Ollantismo, para ser alcalde. Pero, hay otro arrastrado por el poder económico, que es Luís Cáceres. Seguro, que el zorro del desierto desvainará su espada, para hacerle frente y derrotar en la batalla, a estos dos políticos viles que manejaron las riendas del municipio. Aunque siempre los jóvenes nacionalistas lo miramos cierta duda por su carácter y su falta de convicción ideología. Es muy voluble y poco firme en sus principios. No queda otro, es el gallo que se tiene para esta pelea en las canchas de la política.



domingo, 23 de mayo de 2010



Prototipos de guerrillero: Álvaro García o Héctor Béjar


En el gobierno de Hernán Siles Zuazo, broto el movimiento guerrillero de los Ayllus Rojos. Eran los años 80, cuando un grupo de dirigentes modestos de origen campesino, con una formación escasa o casi nula de instrucción, formaban parte de la dirección política del Ejército Guerrillero Tupak Katari (EGTK). Otro punto es, del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que se gestaba en los inicios de la década 60, en el gobierno de Belaunde Terry; tenían por objetivo preparar la insurrección armada. Sus líderes procedían en su vastedad de la clase pudiente. Por tanto, sus miembros tenían un alto formación universitaria, como algunos otros en el extranjero.


De estos hechos políticos ocurridos en Latinoamérica, diferentes en su estructura de organización, precisamos dos modelos de hombres que tomaron las armas, como medio de lucha para emprender una revolución. Digo esto porque lo vi cerca a este teórico maduro García Linera que es un leal colaborador de Evo Morales. En sus inicios fue un joven que se formó en esos campos del altiplano junto a los ponchos rojos levantando el fusil y escribiendo los panfletos donde contenía la estrategia de lucha que se debía llevar a cabo para que llegue el campesinado al poder político.



Convocado por los campesinos


Un muchacho de 22 años, llegaba a La Paz, con la idea de impulsar el proceso de lucha, que prendía en las alturas de la provincia Omasuyus y otros de la capital de Bolivia. Había concluido sus estudios de matemática en México. Era Álvaro García, lo acompañaba su prometida: Raquel Gutiérrez. Ella unos años antes colaboró activamente con las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), que era uno de los brazos sociales de la guerrilla de El Salvador. En cambio, Héctor Bejar de 31 años, casado con tres hijos. Retornaba de Cuba, después de haber recibido entrenamiento militar en 1962. Para luego enrolarse a las fuerzas que dirigía Luís de la Puente.


Desde un principio un García Linera combinaba el interés académico-político y ayudar con el combate de los sectores sociales, fue así que colocó sus conocimientos y el esfuerzo a visibilizar la realidad de la lucha popular. Un hombre perteneciente a esa clase media boliviana de la exclusiva zona Sopocachi. Pero que desde su juventud se sintió convocado por el discurso del poder campesino. Por el contrario Bejar Rivera dirigía en las montañas del pueblito de la Mar (Ayacucho), la guerrilla 'Javier Heraud', junto a otros compañeros. Luego de tres meses de combate abierto, con las fuerzas militares del Ejército, emprende la huida fugaz, con un lugarteniente en enero 1965.



La enmienda teórica


Luego de participar activamente con el grupo guerrillero Karatista, Linera fue apresado y purgo prisión. La celda, no fue un obstáculo, para proseguir con la lucha. Colaboró, desde el plano intelectual, dando luces a los movimientos populares, para quebrar los cimientos del modelo neoliberal, que los defendían la derecha y en componenda con la izquierda como Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). Desde el año 2000 emprende el trabajo político, junto a Evo Morales, para que se concretice al fin un Gobierno campesino popular. En cambio Bejar, una vez abandonado a los insurgentes a las balas de los soldados, en la selva de Ayacucho, se presenta voluntariamente para ser detenido y trasladado posteriormente a la cárcel. Unos años después, sale amnistiado por el Gobierno de Velasco Alvarado. Se le premió con darle la dirección de SINAMOS, para aglutinar a las fuerzas sociales y defender la Revolución Peruana. Como cumple hoy ese papel CONALCAM en Bolivia. En sus últimos años, se dedica a la investigación social y es un fiel cooperante de la derecha neoliberal de García Pérez.


La generación mía observa, con respeto, los cambios profundos que se realizan en la hermana Bolivia. Vemos reflejado en nuestras mentes lo sucedido 40 años atrás en el Perú. Dentro de ellos se vislumbra la imagen de García Linera, como un hombre valiente que resiste y se enfrenta a quienes desean dividir y también separar como la oligarquía extranjera posesionado en Santa Cruz, el país de Bolivia. Esa característica de soldado guerrero en la lucha política y un lúcido pensador se requería para que Velasco Alvarado, pudiera haber contenido y neutralizado a los enemigos internos de las dos facciones enemigas: la izquierda y la derecha. Así, estaríamos hoy con nuestros territorios cautivos (Arica, Tarapacá y Leticia) rescatados. Un país desarrollado e industrializado y seguramente también una potencia militar de Sudamérica. No hay duda, otro hubiera sido la historia.


El papel de Bejar y otros zurdos de la izquierda marxista, será siempre recordado como los traidores a la causa, y más aún por pasarse a las filas de la derecha, como los han hecho muchos de la izquierda peruana.






domingo, 9 de mayo de 2010



El Gobierno de García Pérez busca, destruir al movimiento campesino

La embestida bien desde las esferas altas del poder, buscando minar las bases campesinas cooperativas. Los camareros del carterista, como los son algunos periodistas y monigotes zurdos a sueldo; obedecen la disposición del que gobierna desde el Palacio de Pizarro: Alan García Pérez. Un hombre dispuesto a acabar cuando un movimiento trata de generar la ingobernabilidad y sobre todo en un momento sus dirigentes tuvieron el atrevimiento de generar las condiciones para un Golpe Civil desde la ciudad de Arequipa.

Otro punto es, que el movimiento campesino se consolida y echó raíces fuertes en la población. O sea, el liderazgo ha crecido y sus dirigentes han sido ungidos como los líderes naturales para conducir el inicio del proceso de cambio esperado. El discurso: “nosotros mandamos aquí”, “somos los propietarios de las riquezas”, “esta tierra es una herencia ancestral de nuestro antepasado” y ahora más desafiante un "vamos a gobernar”. Esta última prédica, constituye un peligro real para la derecha gobernante.


El ataque físico

El gobierno, con la táctica de exterminar no busca realizar puñetazos fornidos. Los ataques fulminantes –de los medios de comunicación en una abierta componenda con la izquierda- a la organización se realizan en la etapa de construcción. Donde salió fracturada la estructura del cuerpo social del movimiento. Esta vez, la orden es feroz y consiste: en aniquilar y pulverizar a las cabezas pensantes. Muchos de los jóvenes nacionalistas están perseguidos dentro de la universidad agustina y otros más experimentados amenazados por los servicios de inteligencia del Estado.

La dirigencia, ha desplegado una energía social cuantiosa para articular lo más rápido posible al campesinado del Sur, con el único norte: que sean propietarios de la tierra cultivable. Persiste la derecha, en complicidad con la izquierda, en entregar el Proyecto Majes Siguas II, a empresarios chilenos. El campesinado esta vez está dispuesto a realizar un sacrificio y al final -si las condiciones le son desfavorables- realizar la toma de posesión de las Pampas, donde será el mega proyecto.

El gobierno no tomaba con entereza los hechos. Cedió espacio valioso, para que tengan tiempo de construir un sólido movimiento social importante en estos últimos años, donde impera el neoliberalismo brutal. Los tomó a menos. Pensaron que era una banda de traficantes de tierras, que buscaban embolsicarse de dinero. Luego dejar, el campo para que la derecha haga sus negocios económicos regalando la riqueza de la nación. Como pasa con la izquierda. Un error fatal, que puede tener un costo grande para la derecha. Por el contrario sus teóricos, tienen una concepción estratégica. Es decir, que están interesados en tomar el poder, en un tiempo cercano. Esta es la razón, para que empiecen con perseguir y si es posible meter preso a los directivos.


Indispensable la cohesión social

El proceder de la derecha consiste: por una parte, iniciar la persecución legal a las cabezas visibles. Por otro lado, continuar tomando los servicios de la izquierda y de los apristas, para frenar el avance del movimiento campesino cooperativo.

La indispensable cohesión es determinante, para mantener la unidad de las bases. Esto les empuja a ser “indestructibles” y después pasar a la etapa de la “ofensiva”. El movimiento, entra en esta nueva fase al combate, contra el Gobierno que es el enemigo, y que desea sumergir y poner al campesino en condición de siervo.

En estas circunstancias, donde la derecha dispara los tiros al meollo de la organización; sólo queda emprender el “combate de lucha”. Se les impone como condición de existencia. Así pues, el combate será el elemento de cohesión, y una primera prueba. Luego viene el otro más heroico que es la batalla electoral, que puede coronar el triunfo del movimiento campesino cooperativo.

jueves, 29 de abril de 2010


El movimiento cocalero del Cusco

Cruzamos miradas de galanura en el autobús. Estaba acompañado de un dirigente veterano en la contienda sindical cocalera. El recorrido era rumbo a Bolivia. Para ser más preciso a la Conferencia Climática en Cochabamba. Esta charla que convoca a muchos líderes a nivel mundial, los había reunido a estos hombres modestos de la selva de Cusco. Si bien, los cocaleros en los años 2001 al 2003 tuvieron un protagonismo importante como una fuerza social, pero una vez caído preso sus dirigentes han desaparecido de la escena política. Otros, han sido jalados por el gobierno para realizar el trabajo de oficinista y colaborar con las investigaciones que se les hace a sus miembros principales.

El movimiento cocalero, se encuentra debilitado y golpeado en su nervio central. Por tanto, se encuentra imposibilitado, para movilizarse, y así emprender una lucha más abierta y directa contra el gobierno, que reprime cada vez con furia a las fuerzas sociales al interior del país. Empezaron por echar el cerco contra Nelson Palomino. Con eso concluyo los años de lucha de manera frontal contra los gobiernos neoliberales. Podría decirse que hoy se encuentra desarticulado a nivel nacional. Una lucha de manera local, no hace daño al Gobierno.

Por otra parte, el humalismo premio a cocaleros que nunca buscaron un proceso de cambio. Su concepción estuvo alejada, de lo que esperaban los campesinos. Traicionaron al movimiento cocalero, porque primó el interés económico personal. Así, podemos ver a un Nancy Obregón, embarrado en el miasma del narcotráfico.


Cerca de la reVOLUCIÓN

Bolivia se encuentra en la etapa, de consolidar su proceso de “Revolución cultural”, de la mano de los movimientos sociales, que en esencia son el campesinado. Las movilizaciones, dieron nacimiento al líder Evo Morales. Desde los sombríos cocales de Chápare, al Palacio Quemado, lo encumbraron los miles de bolivianos al poder.

Ante todo, para empoderarse del poder político, hubo un “consenso”, de la izquierda, en torno al liderazgo de Evo. Las décadas de sacrificios y luchas, los habían servido, para que haya unidad de los movimientos sociales campesinos, y es así que se presentaron, con un solo candidato, para arrebatarle el poder a la derecha boliviana.

En cambio la izquierda peruana, estaba convaleciente, en los años 90. Sin fuerza y sin liderazgo, vieron sus caudillos como sus votos fueron a parar a un desconocido Alberto Fujimori. 20 años después, podría decirse que se encuentra enterrado políticamente. Por eso se han parapetado en las organizaciones privadas, para recibir millones de donaciones económicas del exterior. Otros fungen ser los luchadores sociales -como los pude ver en mis viajes-, para estirar la mano a los gobiernos de Venezuela o Bolivia. Así pues, se han rendido para llevar la revolución desde las bases y movilizarse en las calles y buscar un posible golpe de masas.


El compañero de Evo

Los que dieron una lucha frontal, para romper el neoliberalismo, que se había implantando desde 1985, se encuentran actualmente contribuyendo en gobernar. Claudio Ramírez hace años atrás era un dirigente cocalero de la selva de la Paz. Se opuso a los gobiernos que buscaban erradicar la coca. Luchó junto a su base y fue ahí, que se conoció con Evo. No sólo eso, sino que vino en varias ocasiones al Perú, a participar en los eventos cocaleros. Actualmente es el Viceministro de la Coca y Desarrollo Integral. Sus canas blancas y su sencillez en su vestir, hacen que este hombre nos acoja como a uno más de sus compatriotas en su oficina. “… llevamos un quinquenio de gobierno, pero antes estuve en la cárcel…”. Reflexiona con sapiencia frente a sus pares cocaleros que son invitados, en su despacho; mientras brinda con sus visitantes una taza de café.

En la reunión un joven Mario Coser explicaba con desesperación, frente a la autoridad. “… la gente humilde como nosotros siembra un cuartito. El gobierno de García, ha emprendido a fumigar desde los aviones a los hojales de la coca, en Tocache. Pronto llegará a nuestra tierra…”. Se pregunta qué tiene que hacer. Un diestro, hermano Claudio le responde: vos cuando te quitan la coca no vas a dejar. De eso vives; no queda otra que luchar…

El mancebo Coser, dirigente de Jóvenes sin Tierra (JST), de Kosñipata, parece insuflado de sus palabras, seguro que librará la batalla, junto a su par compañero; para que un día, no este la revolución cerca. Sino presente en su tierra, y él un protagonista de esa lucha.

domingo, 25 de abril de 2010



Los años de militancia como nacionalista

Eran años en donde militábamos en un partido que habíamos fundado años atrás los disidentes del grupo del Antaurismo. Fue también la etapa en donde se abría la grieta al interior de la organización pequeña y modesta por sus simpatizantes. El senderismo buscaba apoderarse de la dirección partidaria, y llevar al derrumbe el proyecto que había germinado. No lograron el objetivo y se empezaba a batallar por las calles de Arequipa, con los mítines espontáneos; pero imprescindibles para la formación política de los nuevos cuadros jóvenes.

Muchos de los muchachos dábamos una batalla heroica en la universidad. Eran sencillos nuestros papeles que hacían la tarea de propaganda. La juventud Revolucionaria Velasquista (JRV), era un comité pequeño, pero si valiente en el combate con otras fuerzas al interior de la universidad San Agustín. Muchas conferencias realizadas con sumas económicas ínfimos de los que los conformaban. Pero “comprometidos” en su profundidad, el comité para generar las condiciones para conquistar el poder. Es por eso, que se decidió fundar un instrumento político Frente Nacionalista (FN). Recuerdo con claridad a los que empujaban con coraje el movimiento: Luis calderón, Alcides Nina, Raúl Sánchez, Eleazar Chino. Todos en su juventud simpatizantes de la ola de una izquierda latinoamericana. A excepción ce un muchacho chiquillo, que se dedicaba al negocio informal en los mercados de la ciudad. Fue así que los encontramos a Alex Espinoza.

Hace 4 años atrás en Juliaca, nos rencontramos. Porque se le había encargado de que era el portador de llevar el quincenario Nacionalista, que editábamos el grupo. En aquella fecha desprendió mucha energía y se lleno de coraje para llevar el mensaje descolonizador por el Sur.


Buscando descolonizar

Eran épocas no tan positivas para el grupo, que habíamos gestado para su nacimiento. Eran escasos los militantes. Todos estábamos obligados a asumir una responsabilidad en el partido. Fue así que el chico provinciano de raíces quechuas y radicado en la ciudad de los vientos de Juliaca, decide formar parte de la distribución del quincenario. El trabajo anterior consistía en ganarse la vida como mesero en los restaurantes. Un fin de semana se hacia la tarea de salir por esos puestos de los mercados populares de Arequipa y se escogió el Avelino Cáceres; es en esas circunstancias que uno de los jóvenes nacionalistas observa a lo lejos a un chico bastante joven que vende un producto de pan llevar. Parece que el muchacho quedo fascinado por el discurso y por la lucha que hacen ese grupo modesto de nacionalistas y hombres mayores recorridos en la lucha política. Le reclutaron en una salida partidaria. “Me ha dado mucho gusto ver, que algunos luchan por nuestra patria. Entonces decidí seguirlos”. Recuerda esa fecha Alex Espinoza. Esta vez tenía la tarea con la patria: llevar el mensaje descolonizante a otros partes del país.

Aquel chico de color moreno, un poco tímido y delgado; había concluido sus estudios secundarios, en su ciudad natal. Luego estuvo en servicio como soldado en el ejército. Nunca dejo el sueño de dejar estudiar una carrera en la universidad. Pero, qué valor tendría; si Alex era uno de los pocos chicos que domina con maestría la historia. No fue posible su anhelo, por las vicisitudes de la vida. Lo que no se puede discutir en él como un político de polendas, es su entrega absoluta a la lucha. Para muestra del dubitante, tuvo la osadía de recolectar las firmas para que el movimiento se inscribiera en el 2006 y pueda participar en las elecciones regionales.

Cuando lo vi, aquel muchacho (era un sábado por la noche en el local, con su bandera en mano y su sonrisa natural), entendí, que era el mismo chico, que años atrás. Aunque esta vez con una hija de 5 días de nacido. Tuvo la gentileza de recibirme en un triciclo en el terminal de buses. Pero hay algo que no ha cambiado en él: su fe inquebrantable de difundir el pensamiento descolonizador. “siempre he dicho que me enviaran el periódico. No los hacen…”. Me reclamaba entre risas.


Atrapado en la lucha

En el almuerzo, compartía, cuan listo era para vender el quincenario. “vendía entre 2 a 3 mil…”. Lo decía con una sonrisa endiablada. No puede haber duda alguna. Era uno de los más duchos. Su método consistía ir por las calles donde había mucha gente, llevaba su bandera en la espalda y su arenga, para insuflar al caminante de la calle.

El sábado por la noche concurrí a observar una película de Flavio Quispe (un cineasta puneño), que estrenaba su nuevo film, ‘el hijo del Viento’. Donde José, un niño de 12 años, empieza a buscar con desesperación a su padre. Su madre años atrás fue seducida y violada, por un policía en un campo desolado de Asillo. Aquel niño nunca paro, en saber quién era su padre; porque la madre le había mentido que había muerto en una emboscada del terrorismo. Este Alex, no descansa en buscar afanosamente en cooperar para liberar a sus compatriotas de un gobierno podrido.

Aquella tarde, se reía y comentaba sus proezas de lucha. El 20 de julio de 2007, participo en la huelga, que se realizo en Arequipa. Tuvo el papel de pregonero, y estuvo con una bandera en manos de la bicolor. Era una redada -enfatiza con seguridad- por los policías. Me atraparon y fue llevado a la seguridad del Estado. La denuncia que sobre el recaía: obstrucción de la vía y otras cosas más. Era una prueba, que se le daba, para comprobar su coraje de luchador. Me miro fijamente, y hay algo sincero en el, que no dejara de batallar nunca porque quiere dejar libre a su patria, ahora que tiene una hija. La despedida, se dio cuando se dirigía a su trabajo de vigilante en una institución. Minutos antes me decía que se llama Wayna Roque, es decir, el joven rebelde...