miércoles, 30 de marzo de 2011

La ultraderecha arremete contra Humala


La ultraderecha arremete contra Humala

La mayoría de los peruanos encargan a Ollanta Humala no sólo un cambio en la política económica que arruina el mercado nacional; sino que esto pasa necesariamente con reorganizar a la nación bajo un modelo político propio. Es decir, el modelo neoliberal instaurado en 1990 debe obligadamente “destruirse” junto a sus instituciones y leyes colonialistas. Se puede interpretar entonces que el respaldo del Sur ha sido percibido de manera intensa por la capital limeña, donde eran evasivos con la proposición de GP (Gana Perú); porque había desplegado todo una contra propaganda la ultraderecha peruana en las pasadas elecciones del 2006. Con estos millones de votantes que buscan dirigir sus votos hacia el soldado, está cerca la victoria presidencial el 10 de abril.


Ahora, lo que preocupa es: ¿cómo transportar al soldado ante los ataques duros que pueden frenar y confundir el apoyo que muestra en las encuestas?; ¿cuál debe ser la maniobra brillante para aplastar a la ultraderecha en la primera vuelta?; ¿qué se hace para suministrarle el coraje a esa izquierda-intelectual para que encare las batallas con los técnicos vasallos de los transnacionales? Parece que la realidad histórica, y el sentir de los movimientos sociales empujan a alterar el orden del Estado colonial que defiende la ultraderecha con sus cuatros candidatos; sólo queda a los hombres escribir una nueva historia política el mes de abril.

Ocultaron el apoyo

Está claro que las empresas encuestadoras entraron en un “acuerdo” económico con los partidos de derecha para ocultar el amplio respaldo que conservaba el soldado. Como era imposible contener el sentimiento popular masivo de la calle; se tuvo que publicar los resultados con un cálculo matemático: hay un empate técnico entre los candidatos de Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski.


La maquinación de la ultraderecha pensante es que uno de los dos arrastres al soldado a una segunda vuelta. Tienen el libreto de “la unificación” para que el modelo económico no sea devastado por la tempestad del Sur. Ese proyecto anticolonial debe ser expulsado y desintegrado empezando por los ejes que constituyen el armazón del Estado que defiende Alan García; porque el sentir de los movimientos sociales es un nuevo Estado-Nacionalista. 

En las elecciones regionales de Arequipa, ha sido claro de cómo los medios de comunicación que está en poder de las familias ligado al gobierno actual discriminaron a los campesinos cooperativistas. Así, su organización política el FMS (Frente de Movilización Social) era arrinconada, junto a sus candidatos. Todo porque no tenían los medios económicos suficientes para hacerle la contienda electoral en igualdad de condiciones a una derecha e izquierda que había repartido los millones de soles a los medios de prensa. Las empresas encuestadoras no consideraban entre los posibles grupos que se disputaban el poder regional. 

Al final, los campesinos quedaron como la cuarta fuerza política al recibir un respaldo contundente en las urnas del 3 de octubre del 2010. El soldado, seguro que lidera desde el comienzo del año las preferencias en los sondeos electorales; sólo que estas empresas tienen el monopolio de conducir el sentir de los votantes a cualquiera de los cuatro ultraderechistas. Es ahí donde falsean el verdadero soporte que tiene del electorado que advierte marcar un "cambio de política" al momento de depositar su confianza en Humala.

El sentir popular

Desde el año 2000 soplaron los aires de torcer la dirección del gobierno de Alberto Fujimori que había asentado el neoliberalismo; y el fallido “levantamiento” de los Humala el 29 de octubre en Moquegua. Ese hecho militar era el presagio para marcar que se venía otro horizonte político para el país. El “Arequipazo” del 14 de junio del 2002, era para romper desde abajo el modelo neoliberal que Alejandro Toledo defendió a balas y tanques ante un posible insurgencia. Los reservistas el 1 de enero del 2005 con el “Andahuaylazo”, estuvieron decididos de realizar la marcha a lima y constituir un gobierno nacionalista. 

Hubo retrocesos en el plan concebido y se desperdició esa oportunidad valiosa que respaldaba los grupos nacionalistas del Sur y los movimientos populares del interior del país. El 5 de junio del 2009 el movimiento campesino de la selva con el denominado “Baguazo” llevó al máximo la contradicción de los dos modelos económicos: el Gobierno de Alan García era partidario del neoliberalismo brutal; y el campesinado del oriente era amante de un modelo nacionalista comunitario.


Todos estos hechos que sucedieron a lo largo de esta década tenían por objetivo acelerar el proceso político en el país. Muchos jóvenes fueron marcados por los sucesos que observaron y algunos se sumergieron para optar una doctrina propia que no necesariamente es el socialismo. Porque los acontecimientos en Latinoamérica clarificaban con la “modificación” de Estados-colonialistas en Venezuela y después Bolivia. El sentir popular en el Perú no estaba ajeno, por eso participó activamente en esos hechos que pasaron contundentemente en el Sur, generando por ejemplo un movimiento social campesino cooperativista y en el oriente con los lugareños de la Amazonía que freno el avance neoliberal.

El nuevo Estado

Analizando estos sucesos sociales -militares la ultraderecha arremete con todo a Humala que tiene una posibilidad real de llegar a la presidencia de la república. Los medios de comunicación con una posición derechizada, los partidos viejos corruptos, los intelectuales pro chilenos esperan que cualquier de sus fichas políticas tumbe al soldado. No en las urnas electorales; la consigna es con la guerra sucia bombardeando en los canales de televisión para generar miedo en la nación.

Un Keiko Fujimori, califica el “lobo vestido de cordero que mira el pasado”; “ahuyentará la inversión privada”, atribuye Alejandro Toledo; “planifica la estatización de las empresas privatizados” declara, Pedro Pablo Kuczynski. Son los que representan al modelo neoliberal brutal, hace que las grandes empresas se llenan de dinero con las riquezas del territorio y la nación quede en la pobreza absoluta.


En estas elecciones se avizora la colisión de dos propuestas únicas: el primero, un Estado-Nacionalista que empiece recuperando la propiedad que está en manos chilenas. Posteriormente generar las condiciones para potenciar un Estado fuerte y desarrollado en la industria y otros sectores; el segundo, un Estado colonialista que permite que sean entregados la riqueza a países extranjeros. Coloca al Estado débil y sin atribuciones para competir con los países que se precian de “poderosos” del mundo. El soldado tiene el encargo de crear ese Estado vigoroso donde el peruano se sienta representado y sueña con ello todo una generación que contribuyó a esa ola de cambio que se originó desde el año 2000.


lunes, 28 de febrero de 2011

Los campesinos impusieron su modelo económico



Los campesinos impusieron su modelo económico
Una vez que termina las elecciones regionales del 3 de octubre del 2010 el movimiento social empieza a desmoronarse en la estructura de su organización. Muchas de las bases cooperativas al interior de las provincias sienten una frustración política, a pesar de que ellos no estuvieron inmersos directamente en la movilización de las banderas y en la lucha política frente al adversario de grupos pro chilenos. Sólo la base de la ciudad se entregó en una batalla contundente en las calles y desde un modesto medio de comunicación como es la radio. Esto quiere decir, que ese grupo heroico de campesinos (que suman unos doscientos-de los ochos mil que conforman el movimiento-) consiguieron poner como una cuarte fuerza política al partido.

Se tiene que tener en cuenta que esa desazón se debe a que los campesinos estaban seguros de vencer en las urnas electorales. Estaba previsto en último caso a pasar a la segunda vuelta. Pero la realidad de los resultados indicaba que: no se colocó a ningún consejero, no se habían ganado ninguna alcaldía de la región de Arequipa. Esto resumía un golpe psicológico monumental para los que habían dejado todo en esos largos meses. Tal vez por eso, no se veía la noche del domingo 3 a los principales dirigentes. Los campesinos sentían que el pueblo no los había entendido en su lucha y en la mesa electoral no estaba su apoyo. El asunto pasaba, que el movimiento campesino había impuesto un programa único en donde era darle la “propiedad” y el “poder” al pueblo.

Desavenencias al interior

Esa elección del 3 de octubre ha marcado en la historia política una lucha de dos modelos económicos que colisionaban como es el nacionalismo y el neoliberalismo (que defendían a morir la izquierda como la derecha). El campesinado, los obreros y los estudiantes eran orientados por un grupo de dirigentes que sentían desprecio por una izquierda que no había luchado contundentemente en estas largas décadas al sistema dominante que se había impuesto no sólo como un proyecto económico; sino también había calado en la mentalidad del individuo el neoliberalismo; era el único anuncio que reproducía los grupos políticos en el país.

Si los partidos que tenían al frente (caso de Guillen Benavides, Marco Falconí, Gustavo Rondón) habían sido financiados con millones de dólares por la empresa minera de Cerro Verde y algunos grupos privados que se beneficiaban con las inversiones como es el caso de Majes II; el campesinado había depositado para el partido la suma módica de once mil soles. El adversario contaba con el soporte de los medios de comunicación (radio, televisión y prensa escrita) que está en manos de grupos de filiación aprista. Para contrarrestar esa propaganda se tuvo una radio alquilada de frecuencia limitada y una prensa austera que se publicaba quincenalmente. No hay duda que la lucha era desigual en cuanto a la comunicación y antagónico en el planteamiento político.

El campesinado se había batido en una lucha duro en las calles y eran los que corrían con el financiamiento de la campaña, era lógico que ellos fueran los dueños del partido. Esa tesis que era planteado por un grupo de muchachos era denegado no por la militancia; sino por una facción de izquierda. Estos consideraban que los que dirigían eran los “patrones” y el campesinado estaba en el papel de “siervo”. El sentido común los llevaba a considerar al partido como una propiedad privada y no social. En consecuencia debe de estar en manos de un clan familiar. Esta práctica era común en los partidos de izquierda e inclusive sucede en el Ollantismo.

Una decisión temeraria
Las acciones emprendidas por la dirección política trajeron estas desavenencias al interior de la organización. Si Luis Calderón se quejaba (desde la prensa de la organización –que es financiado por el campesinado-) de que había sufrido el abandono de los dirigentes. Era natural que esto suceda, porque la militancia había sufrido no sólo un desgaste social por la fuerza desplegada en las calles importantes llevando el mensaje de pertenencia de las riquezas; sino también la familia de los campesinos pasaba por aprietos económicos, por haber dejado el trabajo y dedicarse a tiempo completo en la campaña.

Así, un Alcides Nina reclamaba la rendición de cuentas de los once mil soles, que no se realizó con las respectivas facturas o boletas en una asamblea abierta. La réplica –que venía de otra parte- era mostrar una hoja de apuntes que no se ajustaba a una formal y honesta justificación de los gastos de la campaña. Esto trajo como secuela el ataque directo de los jóvenes a los dirigentes principales por medios radiales. Empeoro aún más cuando se supo el acercamiento político con Fuerza Social (FS), de una marcada línea de centro derecha que lleva a la presidencia a un desconocido diplomático Manuel Rodríguez Cuadros.









































domingo, 31 de octubre de 2010



Los campesinos luchan contra el tiempo

El 3 de octubre no fue un día decisivo para los intereses de la nación, menos aún para los líderes de los campesinos cooperativistas. Arequipa esperaba otros vientos de cambio en el contexto del modelo que aplasta a muchos peruanos. Esa “esperanza” estuvo en las manos de los miles de votantes que concurrieron a las urnas electorales.

Se escuchaba voces al interior de la organización política de que cualquiera sea el resultado se tenía que luchar y proseguir con expandir a nivel nacional. Ese es el objetivo principal y a eso se debe dirigir todas las fuerzas sociales que se encuentra en el movimiento social.


El sacrificio de los campesinos

Si de algo se deben sentir los líderes velasquistas, es de contar con la adhesión fuerte a la meta trazada, como fue llegar al poder regional. Ese apoyo incondicional y cerrado fue de los campesinos cooperativistas. Basta señalar que lucharon hasta el último día por difundir a los hombres que tenían que representar en las instituciones donde se tomaban decisiones de poder.

Un sacrificio que demando el abandono de la familia. No sólo eso, inclusive hasta de trabajo. Porque estaban seguros de que se iba a ganar la batalla política. O al menos así los entendían. Por eso dieron todo de sí, para llevar esas marchas a los conos más deprimidos por el neoliberalismo en la ciudad de Arequipa.

Muchos los que se batieron en este duelo con una derecha que regalaba y compraba votos; eran personas que pasaban los cuarenta años a más. Los jóvenes eran escasos. Estos tenían una identificación fuerte con la organización política. Los desertores dudaron de la capacidad de los dirigentes y en algunos casos por notar cierto acaparamiento en los mandos de la organización. Los que se unieron por mero oportunismo, no dieron nada de su parte. Los que llevaron la carga del candidato para la región fueron las bases cooperativas en la ciudad. Esos hombres, mujeres y jóvenes, hicieron historia política al imponer una candidato único y que encarnaba el cambio político.


No entendieron el mensaje

A horas de la noche del 3 de octubre, se sacaba algunos cuadros estadísticos de los resultados: de cada mesa donde sufragan 194 votantes. 8 apoyaban rubricando las banderas verdes. Sobre esa base se podía ya vislumbrar un resultado nada favorable para los campesinos. Se trabajó con el objetivo de conseguir 100 mil votantes. Así estaba asegurada la victoria y los cambios estaban cerca cada vez más. Un cálculo lejos de la verdad.

Si contó con 2 emisoras radiales. 5 repetidoras en las provincias donde se emitían diariamente el programa cooperativista. Una prensa escrita en donde el contenido era fundamentalmente ideológico. Una inversión de más de 19 mil soles, para enfrentar la dura campaña política en los cuatro meses. Ha de saber todo ello, financiado por los campesinos cooperativistas y también con el apoyo solidario de la población al adquirir el manuscrito de la organización. ¿Por qué no llego el mensaje a los votantes?, ¿Por qué no se tuvo una victoria aplastante en las urnas?

La respuesta es básicamente dos: el primero, es que los líderes de mando medio no fueron eficaces al momento de transmitir eficientemente el mensaje de la organización. Si bien la propuesta a nivel regional era “entregar las tierras de Majes II a los peruanos”, era inteligente para despertar la conciencia de ‘propiedad’ en los votantes. No fue decisivo para juntar esos 100 mil votos. Se debió de cambiar de estrategia, en cuanto a los candidatos distritales. Por eso, es que no se ganó de los 14 municipios de la región. El segundo, no se tuvo una suma de dinero considerable para impresionar con la maquinaria propagandística. Las marchas por las calles si fue importante por la calle no determinó el apoyo en las urnas. Es decir, no se multiplico el efecto de quien tiene más apoyo social en las calles, es el candidato ganador.


Una prensa colonialista

No era novedad que los medios de prensa estuvieran a favor de los cambios políticos. O que estos impulsen y aceleren los procesos políticos. Estos retraen y confunden a la nación con sus análisis y su punto de vista sobre un determinado hecho. Derecha e izquierda cerraron filas para que los campesinos no pudieran hacerse con el poder. Porque estos representan a los extranjeros y sirven a los que saquean las riquezas. Parte de esa venta va a parar a los sueldos de los que se denominan prensa.

Una prensa, que no esté en manos de los que buscan el cambio o de los movimientos sociales como alguna vez lo planteo Velasco Alvarado, no va realizar y defender los intereses de la nación. Es urgente y necesario reproducir más medios radiales escritos para empujar el proceso político y que el movimiento social de los campesinos se hagan más fuertes no sólo en la movilización; sino en las urnas electorales. Cuando digo elecciones, es que ganen la batalla política rápido. Ahora el enemigo no es el contrincante una organización política. Es el tiempo que hace que algunos líderes no tengan la oportunidad de gobernar y ver la etapa de la liberación del país.

Porque, es importante ese “encuentro generacional” de dirigentes para generar y llevar los cambios políticos que necesita el Perú. Pero, debe existir esa convivencia fuerte y esa unidad ideológica; aunque en el método o el accionar político se puede disentir en algunos aspectos. Lo que no debe haber es en lo ideológico, porque eso es determinante para no dejar que algún oportunista pueda romper la organicidad y la estructura de un movimiento social. Pero deben de tener claro que el tiempo corre y ahora se tiene luchar contra este nuevo enemigo y también contra una prensa colonialista que en esencia es vendida y sin principios.




















































domingo, 19 de septiembre de 2010




El nefasto anuncio para los campesinos

Los campesinos en sus tres años de lucha constante por la propiedad de la tierra, pasaron diversas pruebas de resistencia. Muchos desencuentros desfavorables fueron superados fácilmente; porque existe la “unidad” férrea al interior de la organización. Así, los camisas verdes demostraron ser imbatibles y continúan en la dirección política con bravura. Por otro lado, se ha consolidado como un movimiento social fuerte y contrario a las políticas del Gobierno nacional de García en el Sur del país; y tiene "la posibilidad" de ser Gobierno Regional.

El adelanto de Alan García y la aprobación explícita de Guillen Benavides llevaron a consumar la licitación del Proyecto Majes II. Entregó en su integridad al Consorcio Angostura Siguas, para que se haga dueño del Proyecto más importante en los últimos años. Esta medida ha golpeado al Sur del país; porque siempre por historia ha sido contrario a las políticas colonialistas. Supo defender sus empresas emblemas con estoicidad como paso en el año 2002 en el Gobierno de Toledo. Había antecedentes firmes de lo que era capaz los arequipeños, por eso es que García Pérez, busco con urgencia una alianza a con un títere (de los chilenos) como Guillén Benavides para llevar este proceso de “regalar” todo lo que tenga que ver al megaproyecto. Esta entrega atenta al orgullo e identidad fuerte de los pobladores del Sur.


El meneo de la prensa

Cuando se supo del nefasto anuncio de la entrega de una de las riquezas de la nación; un sector de la prensa meneaba satisfecho por la desgracia que caía sobre los campesinos cooperativistas; sin embargo esto era en sí el avance cruel del modelo colonialista al Sur. Específicamente a Arequipa considerado como el león del Sur, por saber defender y liderar ante una injusticia y del entreguismo del Gobierno nacional. Primero fue, la concesión del Aeropuerto Rodríguez Ballón; luego la entrega de Majes II. Este último hecho de felonía, quisieron hacer ver a la población como “un triunfo”. Según la lógica de los hombres del micrófono, con esta firma se asomaba el desarrollo para la Región del Sur. Así, un informante Fredy Rosas, decoraba la hazaña de su jefe, con imprimir la parte patriótica del arequipeño con el himno de Arequipa, tras enterarse de la buena pro al Consorcio transnacional. Es verdad que ha luchado, desde ese espacio radial y televisivo no para los intereses de la nación; sino el hombre siempre ponía su pellejo y aceptaba que le pusieran la camisa a la fuerza sus patrones del exterior. Es uno de los hombres del periodismo más reaccionario que Arequipa conoció en estos años de lucha contra un modelo económico.

Por una parte, la derecha rancia arequipeña (de raíces extranjeras) festejaba en su local de la Cámara de Comercio de Arequipa; el “obsequio” a la transnacional española de su jefe del Palacio de Pizarro. Por una parte, una prensa progresista estaba ocupada de las minucias y de los dineros de la publicidad (que de eso viven y apoyan desde sus respectivos programas) de los candidatos a la Región. Esto es, ser cómplice y formar parte de los que “negocian” con las riquezas de la nación. En otras palabras, ponen de rodillas la soberanía de la patria. Esta es la herencia de un periodismo antinacionalista, contrario a las luchas de los campesinos cooperativistas modestos. El pecado capital está en que el movimiento social abraza una ideología nacionalista y buscan un cambio real para el país; sólo no llevan bajo su brazo las banderas rojas comunistas. Peor aún no le dan importancia a los "intelectuales progres" que analizan desde una óptica clasista los hechos sociales.

La mañana del lunes 13, “se apropiaron” de manera veloz con la entrega de la buena pro el Consorcio Angostura Siguas de nuestra riqueza destinado para él quien es parte de este territorio. A pesar, que había problemas legales que resolver en un juzgado mixto del distrito de Wanchaq del Cusco, que buscaba "paralizar el proceso de licitación". Con el traspaso de la administración (para los neoliberales) al dominio extranjero de Majes II, se pierde y se regala una propiedad perteneciente a los peruanos por 20 años. Culminada la firma en los pasillos del poder, si que hubo un botín colosal que repartirse entre el entorno del Apra.


La movilización campesina

Una prensa reaccionaria desafiaba “la marcha” de los campesinos. Al punto tal, que ironizaban con sus interrogantes: ¿Cuántos se movilizaban, y quiénes eran sus dirigentes? Estaremos presentes, para contabilizar personalmente a los marchantes, sentenciaban; ante la convocatoria campesina. O sea, continuaban con el menosprecio de una fuerza social tenaz y decidida para la lucha en estos largos años de existencia en el Sur.

El miércoles 15, fue una respuesta “contundente” y “unitario” al Gobierno de García que regala la propiedad de los peruanos. Más de 2 mil campesinos cooperativistas se movilizaban por las calles de la ciudad; y en donde se decidió determinar: desconocer la firma de la entrega en concesión del Aeropuerto Rodríguez Ballón y del Proyecto Majes II al Consorcio extranjero.

Si bien, los opinantes y los analistas de la derecha argumentaban, ante la empresa que resultó premiado con el regalo del Proyecto Majes II; “que donde estaban los chilenos, tras el Consorcio beneficiado. Estos son capitales españoles y colombianos”, aseveraban con elegancia. Esa explicación queda hoy en vacío. La realidad es que el dominio chileno se multiplica mientras este en gobierno la derecha colonialista, en varios sectores económicos. Así pues, la réplica política fue esta vez en el campo abierto como son las calles y los camisas verdes se alzaron con el triunfo momentáneo. Porque falta culminar con la conquista del poder el 3 de octubre en las urnas electorales.


Adueñarse del poder

Los campesinos antes de desplegar su fuerza en varios sitios o lugares; deben necesariamente concentrar las energías y el vigor social en uno que es rotundo: el esfuerzo por adueñarse del poder regional. Una vez haberse hecho con el poder político; la propiedad retornara a manos de la nación. Es decir, se recupera también el poder económico. Se obtendrá una soberanía pequeña al interior del territorio; pero será crucial; para que después se disperse a nivel nacional.

Ante la falta de economía para disputar sin apremios esta campaña electoral, se debe hacer funcionar al máximo la maquina social campesina. No se puede negar que la propaganda que extiende la derecha es descomunal; pero la imaginación, la movilización y sumado a las consignas guerreras en las plazas y calles es novedoso para la población. Ese numeroso contingente de hombres y mujeres humildes despliegan su capacidad de ser una comunidad de cooperativas, de crear una comunidad cooperativa; y finalmente de actuar como una comunidad cooperativa.

domingo, 27 de junio de 2010



La “exclusión” a los jóvenes velasquistas agustinos

Por una parte, en los años 60, el movimiento de las guerrillas asentado en la selva de Ayacucho, liderado por de Puente Uceda, era ayudado por estudiantes de las comunidades del interior del país. Luego, en la década de los 80, el grupo subversivo de Sendero recibe el apoyo de los jóvenes universitarios de San Cristóbal. Con esto se cerraba los ciclos de movilización de la izquierda radical en el Perú que abrazaba como ideología el marxismo-leninismo.

Por otra parte, el Locumbazo en el 2001, el Arequipazo en el 2003 y el Andahuaylazo suscitado en el 2005; han conmocionado a toda una generación “nueva” de jóvenes, que en ese entonces cursaban estudios en la universidad o una mayoría que se encontraba buscando una oportunidad para conseguir un empleo. Es decir, estos hechos políticos empujaron a comprometerse con los problemas de la nación. En particular, con el grupo organizados en un Comité reducido denominado: Juventud Revolucionaria Velasquista (JRV). Estudiantes universitarios de San Agustín de Arequipa, los llevó a tomar una definición ideológica. Continuaban con un pensamiento venido de afuera, que había vulnerado la vida de más de 70 mil peruanos o empezaban a rescatar una ideología que estuvo “escondido” por siglos, por los intelectuales sea esto de la izquierda o derecha.


Los padrinazgos insustanciales

La hornada de líderes de JRV, emprendió una “feroz” batalla desde las aulas universitarias a comienzos del año 2002. La realidad les era adversa, porque no contaban con apoyo económico de organizaciones sociales o institución privada del exterior. Peor aún, tuvieron la desdicha de ser “marginados”, por sus propios catedráticos que dictaban materia en la casa de estudios. En suma, se encontraron con muchas dificultades en el camino; pero contribuyeron a la “gestación” de un movimiento político llamado Frente Nacionalista.

Luego, viene la contienda en los medios radiales de Arequipa. A saber, que la cima de movilización del movimiento estudiantil universitario, ocurrió en el año 2008. Aquellos muchachos plantearon una reforma universitaria del Siglo XXI, que implicaba realizar un cambio al interior de la estructura de la universidad Agustina. Fue así, que se disputaban en el control de la dirección del movimiento estudiantil. Los periodistas al fin reconocían su liderazgo y su influencia en la opinión pública. “Dentro del movimiento universitario, surgen una nueva posición ideológica que es la velasquista, y no sólo los hay los socialistas y comunistas…”. Sentenciaban los hombres del micrófono.

Hay que hacer notar, que no era “el objetivo” participar en las elecciones estudiantiles, para los cargos: Consejo Universitario, Asamblea Universitaria y la Federación de Estudiantes. Otro, era la estrategia de este Comité “luminoso”, como es: dirigir los destinos de la nación, en alianza con los experimentados dirigentes del velasquismo. En otras palabras, era ir de cabeza en estas elecciones regionales, junto a los campesinos cooperativistas; sin embargo, surgieron al interior de la organización padrinazgos insustanciales, para relevar la presencia política.


Deslealtad a Velasco

Junto a otros militares como Leónidas Rodríguez, Jorge Fernández, Aníbal Mesa Velasco preparó el Plan, para realizar la REVOlución, en el 68. Una vez, en el poder, tuvieron de estar en los puestos claves, los soldados valientes que acompañaron, para defenestrar a un hombre “traidor” como lo fue Belaúnde Terry. Por el contrario, los dirigentes que van a participar en las elecciones regionales, han aislado a la estampa “guerrera”, para la batalla decisiva que se avecina. Así pues, se ha “desnaturalizado” la real participación, de los que construyeron desde sus inicios, con “lucha, entrega y constancia” con el movimiento.

Velasco Alvarado gobernó con el grupo de oficiales que diseñaron la “revolución” peruana. En cambio, el movimiento velasquista, desea hacerlos con hombres oportunistas, sin ninguna convicción. Se escuchaba la posición del Comité Político, de que no importaba, donde uno pueda ir en la lista. Cuando en los hechos, ellos estaban en la cabeza. Entonces, estos jóvenes tienen que estar “necesariamente” a la cabeza, por cuidar la posición ideológica y llevar al objetivo al movimiento campesino, que es la revoLUCIÓN.

El grupo de dirigentes “experimentados” que dirige el movimiento, con estos hechos señalados, hacen (en un comienzo era una especulación) confirmar, que no abdicaron nunca a su formación ideológica marxista-leninista. Como explicarse, que prefieren rodearse de hombres “vacilantes” en las listas, para enfrentar a una derecha fuerte económicamente. En el caso, de los campesino es importante, su presencia; pero mucho más fundamental de los jóvenes velasquistas , liderando las listas para estas elecciones regionales del 2010.


El apartamiento para las elecciones

Todos estos hechos señalados, demuestran que no se puede confiar “plenamente”, en los que alguna vez levantaron las banderas de la izquierda en su juventud. Si se consuma, esta marginación, producto del capricho, de los que se creen dueños de la organización (en los hechos, más no en el discurso), será una traición de lesa patria. Si fuera esto así, este grupo está obligado a ganar las elecciones; sino tendrán como los posibles candidatos en la otra verada en los comicios de los años que se vienen.

En efecto, estas elecciones son su última “oportunidad”, para los longevos dirigentes. De todas maneras, en el 2011, estarán en la vanguardia estos jóvenes. Estos chicos han nacido, para luchar sin descanso y así lo creen hasta su muerte…




jueves, 27 de mayo de 2010



El celo de los jóvenes nacionalistas

Conocí a Raúl Sánchez a finales del año 2002. Entonces, Arequipa empezaba a recobrar el protagonismo por el ciclo de movilización que se daba al interior de Lima. Si bien se dio el alzamiento en Moquegua del 29 de octubre de 2009, de los hermanos Humala. Fueron los reservistas, quienes se movilizaron y habían dado cierto respaldo al humalismo en la arreglada insurrección. Mucho tiempo se especuló, pero con los años recobra la veracidad de la fuga de Ollanta Humala de sus tropas que estaban marchando por las cumbres frías de la serranía, para recibir apoyo del campesinado.

Todo este hecho social había permitido el reagrupamiento de nuevos líderes, para preparar la ofensiva directa contra el gobierno más corrupto y entreguista como Alberto Fujimori. Era un grupo diminuto, que deliberaba, sobre las acciones que encajaba a la estrategia planteada, por los militares. Entre estaban los jovenes nacionalistas y los experimentados hombres de izquierda que se habían acercado para emprender una batalla política desde el Sur del país.


El diestro forjador

Parte de este círculo formaba el veterano Alcides Nina. Lo que no sé (ni me tomé el tiempo para la interrogante) a cabalidad, cuando fue el tiempo en que se conocieron estos hombres. Los había visto juntos trabajando mano a mano en lo que tiene que ver con la reorganización del grupo velasquista. Sin embargo, venían con esa experiencia política adquirida en la izquierda. Esa izquierda tantas veces despreciada en las calles. Combatida en las universidades. Esa teoría que tanto daño hizo las mentes de los estudiantes universitarios por considerar la correcta para emprender una revolución. Por eso, se tenía cierto celo a estos hombres zurdos -encontrados en la lucha- los jóvenes nacionalistas forjados en las plazas de Arequipa.

Sánchez demostró una diligencia extrema para la organización. A inicios del 2005, se produce el levantamiento de los reservistas en Andahuaylas. De inmediato contribuyó (junto a otros dirigentes del Frente Nacionalista) con el despliegue de movilizar a los soldados de la reserva de Arequipa. Los que partieron a unirse con otros reservistas de la parte del Sur, tenían el propósito de tumbarse a un presidente subordinado en rodillas con los chilenos como Alejandro Toledo. Otra deserción más, esta vez de Antauro Humala.

Fue en este último suceso, que empezó a distinguirse como un dirigente intrépido, para el pugilato con la derecha rastrera. A pesar de ello era un hombre cobarde y aceptaba las cosas sin chistar. Era pues un dirigente un poco majadero cuando los nacionalistas disputaban la dirección de esas huelgas masivas del sector popular. Uno recuerda de cómo caía en las provocaciones que realizaba el servicio de inteligencia. No hay duda era demasiado emotivo, aunque se le respeta por ese acompañamiento a los campesinos y los jóvenes nacionalistas.


El camisa verde a la alcaldía

Luego de esa acción emprendida por los reservistas (andahuaylazo), le abrieron un proceso legal en la fiscalía de Lima. Cuando tuvimos la oportunidad de viajar la capital, me comentaba, de que tenía que pasar a una de esas oficinas, donde estaba la denuncia puesta. “Las tienen requisada mi grabadora portátil…”, insistía. Es que este hombre era un diestro forjador de aquella criatura (la organización política) que se había gestado en esos años de lucha en Arequipa: entre los comunistas y nacionalistas.

Al final se impuso y se abrió espacio el velasquismo, como una opción política.Otra proeza, que se le reconoce al maestro que decía llamarse el zorro (para el entorno cerrado), es la implacable misión que se delegó: colaborar con la organización de los campesinos. Un Sánchez Miranda se batió en ese azaroso despliegue de los velasquistas, en las alejadas y polvorientas calles de la ciudad Blanca, y por los recónditos pueblitos del Sur junto a los jóvenes nacionalistas.

El duelo que tendrá, en esta oportunidad es encaminar las bases cooperativistas, con miras a disputarle el poder local. Es decir, el camisa verde luchará para la alcaldía de Arequipa. Entrará al duelo con Simón Balbuena, un hombre siniestro que utilizó al Ollantismo, para ser alcalde. Pero, hay otro arrastrado por el poder económico, que es Luís Cáceres. Seguro, que el zorro del desierto desvainará su espada, para hacerle frente y derrotar en la batalla, a estos dos políticos viles que manejaron las riendas del municipio. Aunque siempre los jóvenes nacionalistas lo miramos cierta duda por su carácter y su falta de convicción ideología. Es muy voluble y poco firme en sus principios. No queda otro, es el gallo que se tiene para esta pelea en las canchas de la política.



domingo, 23 de mayo de 2010



Prototipos de guerrillero: Álvaro García o Héctor Béjar


En el gobierno de Hernán Siles Zuazo, broto el movimiento guerrillero de los Ayllus Rojos. Eran los años 80, cuando un grupo de dirigentes modestos de origen campesino, con una formación escasa o casi nula de instrucción, formaban parte de la dirección política del Ejército Guerrillero Tupak Katari (EGTK). Otro punto es, del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que se gestaba en los inicios de la década 60, en el gobierno de Belaunde Terry; tenían por objetivo preparar la insurrección armada. Sus líderes procedían en su vastedad de la clase pudiente. Por tanto, sus miembros tenían un alto formación universitaria, como algunos otros en el extranjero.


De estos hechos políticos ocurridos en Latinoamérica, diferentes en su estructura de organización, precisamos dos modelos de hombres que tomaron las armas, como medio de lucha para emprender una revolución. Digo esto porque lo vi cerca a este teórico maduro García Linera que es un leal colaborador de Evo Morales. En sus inicios fue un joven que se formó en esos campos del altiplano junto a los ponchos rojos levantando el fusil y escribiendo los panfletos donde contenía la estrategia de lucha que se debía llevar a cabo para que llegue el campesinado al poder político.



Convocado por los campesinos


Un muchacho de 22 años, llegaba a La Paz, con la idea de impulsar el proceso de lucha, que prendía en las alturas de la provincia Omasuyus y otros de la capital de Bolivia. Había concluido sus estudios de matemática en México. Era Álvaro García, lo acompañaba su prometida: Raquel Gutiérrez. Ella unos años antes colaboró activamente con las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), que era uno de los brazos sociales de la guerrilla de El Salvador. En cambio, Héctor Bejar de 31 años, casado con tres hijos. Retornaba de Cuba, después de haber recibido entrenamiento militar en 1962. Para luego enrolarse a las fuerzas que dirigía Luís de la Puente.


Desde un principio un García Linera combinaba el interés académico-político y ayudar con el combate de los sectores sociales, fue así que colocó sus conocimientos y el esfuerzo a visibilizar la realidad de la lucha popular. Un hombre perteneciente a esa clase media boliviana de la exclusiva zona Sopocachi. Pero que desde su juventud se sintió convocado por el discurso del poder campesino. Por el contrario Bejar Rivera dirigía en las montañas del pueblito de la Mar (Ayacucho), la guerrilla 'Javier Heraud', junto a otros compañeros. Luego de tres meses de combate abierto, con las fuerzas militares del Ejército, emprende la huida fugaz, con un lugarteniente en enero 1965.



La enmienda teórica


Luego de participar activamente con el grupo guerrillero Karatista, Linera fue apresado y purgo prisión. La celda, no fue un obstáculo, para proseguir con la lucha. Colaboró, desde el plano intelectual, dando luces a los movimientos populares, para quebrar los cimientos del modelo neoliberal, que los defendían la derecha y en componenda con la izquierda como Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). Desde el año 2000 emprende el trabajo político, junto a Evo Morales, para que se concretice al fin un Gobierno campesino popular. En cambio Bejar, una vez abandonado a los insurgentes a las balas de los soldados, en la selva de Ayacucho, se presenta voluntariamente para ser detenido y trasladado posteriormente a la cárcel. Unos años después, sale amnistiado por el Gobierno de Velasco Alvarado. Se le premió con darle la dirección de SINAMOS, para aglutinar a las fuerzas sociales y defender la Revolución Peruana. Como cumple hoy ese papel CONALCAM en Bolivia. En sus últimos años, se dedica a la investigación social y es un fiel cooperante de la derecha neoliberal de García Pérez.


La generación mía observa, con respeto, los cambios profundos que se realizan en la hermana Bolivia. Vemos reflejado en nuestras mentes lo sucedido 40 años atrás en el Perú. Dentro de ellos se vislumbra la imagen de García Linera, como un hombre valiente que resiste y se enfrenta a quienes desean dividir y también separar como la oligarquía extranjera posesionado en Santa Cruz, el país de Bolivia. Esa característica de soldado guerrero en la lucha política y un lúcido pensador se requería para que Velasco Alvarado, pudiera haber contenido y neutralizado a los enemigos internos de las dos facciones enemigas: la izquierda y la derecha. Así, estaríamos hoy con nuestros territorios cautivos (Arica, Tarapacá y Leticia) rescatados. Un país desarrollado e industrializado y seguramente también una potencia militar de Sudamérica. No hay duda, otro hubiera sido la historia.


El papel de Bejar y otros zurdos de la izquierda marxista, será siempre recordado como los traidores a la causa, y más aún por pasarse a las filas de la derecha, como los han hecho muchos de la izquierda peruana.