domingo, 23 de mayo de 2010



Prototipos de guerrillero: Álvaro García o Héctor Béjar


En el gobierno de Hernán Siles Zuazo, broto el movimiento guerrillero de los Ayllus Rojos. Eran los años 80, cuando un grupo de dirigentes modestos de origen campesino, con una formación escasa o casi nula de instrucción, formaban parte de la dirección política del Ejército Guerrillero Tupak Katari (EGTK). Otro punto es, del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que se gestaba en los inicios de la década 60, en el gobierno de Belaunde Terry; tenían por objetivo preparar la insurrección armada. Sus líderes procedían en su vastedad de la clase pudiente. Por tanto, sus miembros tenían un alto formación universitaria, como algunos otros en el extranjero.


De estos hechos políticos ocurridos en Latinoamérica, diferentes en su estructura de organización, precisamos dos modelos de hombres que tomaron las armas, como medio de lucha para emprender una revolución. Digo esto porque lo vi cerca a este teórico maduro García Linera que es un leal colaborador de Evo Morales. En sus inicios fue un joven que se formó en esos campos del altiplano junto a los ponchos rojos levantando el fusil y escribiendo los panfletos donde contenía la estrategia de lucha que se debía llevar a cabo para que llegue el campesinado al poder político.



Convocado por los campesinos


Un muchacho de 22 años, llegaba a La Paz, con la idea de impulsar el proceso de lucha, que prendía en las alturas de la provincia Omasuyus y otros de la capital de Bolivia. Había concluido sus estudios de matemática en México. Era Álvaro García, lo acompañaba su prometida: Raquel Gutiérrez. Ella unos años antes colaboró activamente con las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), que era uno de los brazos sociales de la guerrilla de El Salvador. En cambio, Héctor Bejar de 31 años, casado con tres hijos. Retornaba de Cuba, después de haber recibido entrenamiento militar en 1962. Para luego enrolarse a las fuerzas que dirigía Luís de la Puente.


Desde un principio un García Linera combinaba el interés académico-político y ayudar con el combate de los sectores sociales, fue así que colocó sus conocimientos y el esfuerzo a visibilizar la realidad de la lucha popular. Un hombre perteneciente a esa clase media boliviana de la exclusiva zona Sopocachi. Pero que desde su juventud se sintió convocado por el discurso del poder campesino. Por el contrario Bejar Rivera dirigía en las montañas del pueblito de la Mar (Ayacucho), la guerrilla 'Javier Heraud', junto a otros compañeros. Luego de tres meses de combate abierto, con las fuerzas militares del Ejército, emprende la huida fugaz, con un lugarteniente en enero 1965.



La enmienda teórica


Luego de participar activamente con el grupo guerrillero Karatista, Linera fue apresado y purgo prisión. La celda, no fue un obstáculo, para proseguir con la lucha. Colaboró, desde el plano intelectual, dando luces a los movimientos populares, para quebrar los cimientos del modelo neoliberal, que los defendían la derecha y en componenda con la izquierda como Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). Desde el año 2000 emprende el trabajo político, junto a Evo Morales, para que se concretice al fin un Gobierno campesino popular. En cambio Bejar, una vez abandonado a los insurgentes a las balas de los soldados, en la selva de Ayacucho, se presenta voluntariamente para ser detenido y trasladado posteriormente a la cárcel. Unos años después, sale amnistiado por el Gobierno de Velasco Alvarado. Se le premió con darle la dirección de SINAMOS, para aglutinar a las fuerzas sociales y defender la Revolución Peruana. Como cumple hoy ese papel CONALCAM en Bolivia. En sus últimos años, se dedica a la investigación social y es un fiel cooperante de la derecha neoliberal de García Pérez.


La generación mía observa, con respeto, los cambios profundos que se realizan en la hermana Bolivia. Vemos reflejado en nuestras mentes lo sucedido 40 años atrás en el Perú. Dentro de ellos se vislumbra la imagen de García Linera, como un hombre valiente que resiste y se enfrenta a quienes desean dividir y también separar como la oligarquía extranjera posesionado en Santa Cruz, el país de Bolivia. Esa característica de soldado guerrero en la lucha política y un lúcido pensador se requería para que Velasco Alvarado, pudiera haber contenido y neutralizado a los enemigos internos de las dos facciones enemigas: la izquierda y la derecha. Así, estaríamos hoy con nuestros territorios cautivos (Arica, Tarapacá y Leticia) rescatados. Un país desarrollado e industrializado y seguramente también una potencia militar de Sudamérica. No hay duda, otro hubiera sido la historia.


El papel de Bejar y otros zurdos de la izquierda marxista, será siempre recordado como los traidores a la causa, y más aún por pasarse a las filas de la derecha, como los han hecho muchos de la izquierda peruana.






domingo, 9 de mayo de 2010



El Gobierno de García Pérez busca, destruir al movimiento campesino

La embestida bien desde las esferas altas del poder, buscando minar las bases campesinas cooperativas. Los camareros del carterista, como los son algunos periodistas y monigotes zurdos a sueldo; obedecen la disposición del que gobierna desde el Palacio de Pizarro: Alan García Pérez. Un hombre dispuesto a acabar cuando un movimiento trata de generar la ingobernabilidad y sobre todo en un momento sus dirigentes tuvieron el atrevimiento de generar las condiciones para un Golpe Civil desde la ciudad de Arequipa.

Otro punto es, que el movimiento campesino se consolida y echó raíces fuertes en la población. O sea, el liderazgo ha crecido y sus dirigentes han sido ungidos como los líderes naturales para conducir el inicio del proceso de cambio esperado. El discurso: “nosotros mandamos aquí”, “somos los propietarios de las riquezas”, “esta tierra es una herencia ancestral de nuestro antepasado” y ahora más desafiante un "vamos a gobernar”. Esta última prédica, constituye un peligro real para la derecha gobernante.


El ataque físico

El gobierno, con la táctica de exterminar no busca realizar puñetazos fornidos. Los ataques fulminantes –de los medios de comunicación en una abierta componenda con la izquierda- a la organización se realizan en la etapa de construcción. Donde salió fracturada la estructura del cuerpo social del movimiento. Esta vez, la orden es feroz y consiste: en aniquilar y pulverizar a las cabezas pensantes. Muchos de los jóvenes nacionalistas están perseguidos dentro de la universidad agustina y otros más experimentados amenazados por los servicios de inteligencia del Estado.

La dirigencia, ha desplegado una energía social cuantiosa para articular lo más rápido posible al campesinado del Sur, con el único norte: que sean propietarios de la tierra cultivable. Persiste la derecha, en complicidad con la izquierda, en entregar el Proyecto Majes Siguas II, a empresarios chilenos. El campesinado esta vez está dispuesto a realizar un sacrificio y al final -si las condiciones le son desfavorables- realizar la toma de posesión de las Pampas, donde será el mega proyecto.

El gobierno no tomaba con entereza los hechos. Cedió espacio valioso, para que tengan tiempo de construir un sólido movimiento social importante en estos últimos años, donde impera el neoliberalismo brutal. Los tomó a menos. Pensaron que era una banda de traficantes de tierras, que buscaban embolsicarse de dinero. Luego dejar, el campo para que la derecha haga sus negocios económicos regalando la riqueza de la nación. Como pasa con la izquierda. Un error fatal, que puede tener un costo grande para la derecha. Por el contrario sus teóricos, tienen una concepción estratégica. Es decir, que están interesados en tomar el poder, en un tiempo cercano. Esta es la razón, para que empiecen con perseguir y si es posible meter preso a los directivos.


Indispensable la cohesión social

El proceder de la derecha consiste: por una parte, iniciar la persecución legal a las cabezas visibles. Por otro lado, continuar tomando los servicios de la izquierda y de los apristas, para frenar el avance del movimiento campesino cooperativo.

La indispensable cohesión es determinante, para mantener la unidad de las bases. Esto les empuja a ser “indestructibles” y después pasar a la etapa de la “ofensiva”. El movimiento, entra en esta nueva fase al combate, contra el Gobierno que es el enemigo, y que desea sumergir y poner al campesino en condición de siervo.

En estas circunstancias, donde la derecha dispara los tiros al meollo de la organización; sólo queda emprender el “combate de lucha”. Se les impone como condición de existencia. Así pues, el combate será el elemento de cohesión, y una primera prueba. Luego viene el otro más heroico que es la batalla electoral, que puede coronar el triunfo del movimiento campesino cooperativo.

jueves, 29 de abril de 2010


El movimiento cocalero del Cusco

Cruzamos miradas de galanura en el autobús. Estaba acompañado de un dirigente veterano en la contienda sindical cocalera. El recorrido era rumbo a Bolivia. Para ser más preciso a la Conferencia Climática en Cochabamba. Esta charla que convoca a muchos líderes a nivel mundial, los había reunido a estos hombres modestos de la selva de Cusco. Si bien, los cocaleros en los años 2001 al 2003 tuvieron un protagonismo importante como una fuerza social, pero una vez caído preso sus dirigentes han desaparecido de la escena política. Otros, han sido jalados por el gobierno para realizar el trabajo de oficinista y colaborar con las investigaciones que se les hace a sus miembros principales.

El movimiento cocalero, se encuentra debilitado y golpeado en su nervio central. Por tanto, se encuentra imposibilitado, para movilizarse, y así emprender una lucha más abierta y directa contra el gobierno, que reprime cada vez con furia a las fuerzas sociales al interior del país. Empezaron por echar el cerco contra Nelson Palomino. Con eso concluyo los años de lucha de manera frontal contra los gobiernos neoliberales. Podría decirse que hoy se encuentra desarticulado a nivel nacional. Una lucha de manera local, no hace daño al Gobierno.

Por otra parte, el humalismo premio a cocaleros que nunca buscaron un proceso de cambio. Su concepción estuvo alejada, de lo que esperaban los campesinos. Traicionaron al movimiento cocalero, porque primó el interés económico personal. Así, podemos ver a un Nancy Obregón, embarrado en el miasma del narcotráfico.


Cerca de la reVOLUCIÓN

Bolivia se encuentra en la etapa, de consolidar su proceso de “Revolución cultural”, de la mano de los movimientos sociales, que en esencia son el campesinado. Las movilizaciones, dieron nacimiento al líder Evo Morales. Desde los sombríos cocales de Chápare, al Palacio Quemado, lo encumbraron los miles de bolivianos al poder.

Ante todo, para empoderarse del poder político, hubo un “consenso”, de la izquierda, en torno al liderazgo de Evo. Las décadas de sacrificios y luchas, los habían servido, para que haya unidad de los movimientos sociales campesinos, y es así que se presentaron, con un solo candidato, para arrebatarle el poder a la derecha boliviana.

En cambio la izquierda peruana, estaba convaleciente, en los años 90. Sin fuerza y sin liderazgo, vieron sus caudillos como sus votos fueron a parar a un desconocido Alberto Fujimori. 20 años después, podría decirse que se encuentra enterrado políticamente. Por eso se han parapetado en las organizaciones privadas, para recibir millones de donaciones económicas del exterior. Otros fungen ser los luchadores sociales -como los pude ver en mis viajes-, para estirar la mano a los gobiernos de Venezuela o Bolivia. Así pues, se han rendido para llevar la revolución desde las bases y movilizarse en las calles y buscar un posible golpe de masas.


El compañero de Evo

Los que dieron una lucha frontal, para romper el neoliberalismo, que se había implantando desde 1985, se encuentran actualmente contribuyendo en gobernar. Claudio Ramírez hace años atrás era un dirigente cocalero de la selva de la Paz. Se opuso a los gobiernos que buscaban erradicar la coca. Luchó junto a su base y fue ahí, que se conoció con Evo. No sólo eso, sino que vino en varias ocasiones al Perú, a participar en los eventos cocaleros. Actualmente es el Viceministro de la Coca y Desarrollo Integral. Sus canas blancas y su sencillez en su vestir, hacen que este hombre nos acoja como a uno más de sus compatriotas en su oficina. “… llevamos un quinquenio de gobierno, pero antes estuve en la cárcel…”. Reflexiona con sapiencia frente a sus pares cocaleros que son invitados, en su despacho; mientras brinda con sus visitantes una taza de café.

En la reunión un joven Mario Coser explicaba con desesperación, frente a la autoridad. “… la gente humilde como nosotros siembra un cuartito. El gobierno de García, ha emprendido a fumigar desde los aviones a los hojales de la coca, en Tocache. Pronto llegará a nuestra tierra…”. Se pregunta qué tiene que hacer. Un diestro, hermano Claudio le responde: vos cuando te quitan la coca no vas a dejar. De eso vives; no queda otra que luchar…

El mancebo Coser, dirigente de Jóvenes sin Tierra (JST), de Kosñipata, parece insuflado de sus palabras, seguro que librará la batalla, junto a su par compañero; para que un día, no este la revolución cerca. Sino presente en su tierra, y él un protagonista de esa lucha.

domingo, 25 de abril de 2010



Los años de militancia como nacionalista

Eran años en donde militábamos en un partido que habíamos fundado años atrás los disidentes del grupo del Antaurismo. Fue también la etapa en donde se abría la grieta al interior de la organización pequeña y modesta por sus simpatizantes. El senderismo buscaba apoderarse de la dirección partidaria, y llevar al derrumbe el proyecto que había germinado. No lograron el objetivo y se empezaba a batallar por las calles de Arequipa, con los mítines espontáneos; pero imprescindibles para la formación política de los nuevos cuadros jóvenes.

Muchos de los muchachos dábamos una batalla heroica en la universidad. Eran sencillos nuestros papeles que hacían la tarea de propaganda. La juventud Revolucionaria Velasquista (JRV), era un comité pequeño, pero si valiente en el combate con otras fuerzas al interior de la universidad San Agustín. Muchas conferencias realizadas con sumas económicas ínfimos de los que los conformaban. Pero “comprometidos” en su profundidad, el comité para generar las condiciones para conquistar el poder. Es por eso, que se decidió fundar un instrumento político Frente Nacionalista (FN). Recuerdo con claridad a los que empujaban con coraje el movimiento: Luis calderón, Alcides Nina, Raúl Sánchez, Eleazar Chino. Todos en su juventud simpatizantes de la ola de una izquierda latinoamericana. A excepción ce un muchacho chiquillo, que se dedicaba al negocio informal en los mercados de la ciudad. Fue así que los encontramos a Alex Espinoza.

Hace 4 años atrás en Juliaca, nos rencontramos. Porque se le había encargado de que era el portador de llevar el quincenario Nacionalista, que editábamos el grupo. En aquella fecha desprendió mucha energía y se lleno de coraje para llevar el mensaje descolonizador por el Sur.


Buscando descolonizar

Eran épocas no tan positivas para el grupo, que habíamos gestado para su nacimiento. Eran escasos los militantes. Todos estábamos obligados a asumir una responsabilidad en el partido. Fue así que el chico provinciano de raíces quechuas y radicado en la ciudad de los vientos de Juliaca, decide formar parte de la distribución del quincenario. El trabajo anterior consistía en ganarse la vida como mesero en los restaurantes. Un fin de semana se hacia la tarea de salir por esos puestos de los mercados populares de Arequipa y se escogió el Avelino Cáceres; es en esas circunstancias que uno de los jóvenes nacionalistas observa a lo lejos a un chico bastante joven que vende un producto de pan llevar. Parece que el muchacho quedo fascinado por el discurso y por la lucha que hacen ese grupo modesto de nacionalistas y hombres mayores recorridos en la lucha política. Le reclutaron en una salida partidaria. “Me ha dado mucho gusto ver, que algunos luchan por nuestra patria. Entonces decidí seguirlos”. Recuerda esa fecha Alex Espinoza. Esta vez tenía la tarea con la patria: llevar el mensaje descolonizante a otros partes del país.

Aquel chico de color moreno, un poco tímido y delgado; había concluido sus estudios secundarios, en su ciudad natal. Luego estuvo en servicio como soldado en el ejército. Nunca dejo el sueño de dejar estudiar una carrera en la universidad. Pero, qué valor tendría; si Alex era uno de los pocos chicos que domina con maestría la historia. No fue posible su anhelo, por las vicisitudes de la vida. Lo que no se puede discutir en él como un político de polendas, es su entrega absoluta a la lucha. Para muestra del dubitante, tuvo la osadía de recolectar las firmas para que el movimiento se inscribiera en el 2006 y pueda participar en las elecciones regionales.

Cuando lo vi, aquel muchacho (era un sábado por la noche en el local, con su bandera en mano y su sonrisa natural), entendí, que era el mismo chico, que años atrás. Aunque esta vez con una hija de 5 días de nacido. Tuvo la gentileza de recibirme en un triciclo en el terminal de buses. Pero hay algo que no ha cambiado en él: su fe inquebrantable de difundir el pensamiento descolonizador. “siempre he dicho que me enviaran el periódico. No los hacen…”. Me reclamaba entre risas.


Atrapado en la lucha

En el almuerzo, compartía, cuan listo era para vender el quincenario. “vendía entre 2 a 3 mil…”. Lo decía con una sonrisa endiablada. No puede haber duda alguna. Era uno de los más duchos. Su método consistía ir por las calles donde había mucha gente, llevaba su bandera en la espalda y su arenga, para insuflar al caminante de la calle.

El sábado por la noche concurrí a observar una película de Flavio Quispe (un cineasta puneño), que estrenaba su nuevo film, ‘el hijo del Viento’. Donde José, un niño de 12 años, empieza a buscar con desesperación a su padre. Su madre años atrás fue seducida y violada, por un policía en un campo desolado de Asillo. Aquel niño nunca paro, en saber quién era su padre; porque la madre le había mentido que había muerto en una emboscada del terrorismo. Este Alex, no descansa en buscar afanosamente en cooperar para liberar a sus compatriotas de un gobierno podrido.

Aquella tarde, se reía y comentaba sus proezas de lucha. El 20 de julio de 2007, participo en la huelga, que se realizo en Arequipa. Tuvo el papel de pregonero, y estuvo con una bandera en manos de la bicolor. Era una redada -enfatiza con seguridad- por los policías. Me atraparon y fue llevado a la seguridad del Estado. La denuncia que sobre el recaía: obstrucción de la vía y otras cosas más. Era una prueba, que se le daba, para comprobar su coraje de luchador. Me miro fijamente, y hay algo sincero en el, que no dejara de batallar nunca porque quiere dejar libre a su patria, ahora que tiene una hija. La despedida, se dio cuando se dirigía a su trabajo de vigilante en una institución. Minutos antes me decía que se llama Wayna Roque, es decir, el joven rebelde...







domingo, 11 de abril de 2010



Ollanta Humala, no sabe conspirar

Los mineros nacionales entraban a una paralización. La policía optaba dejar el resguardo a la población. La presión social empezaba a tomar el vigor incontenible. El gobierno de García Pérez se encontraba cercado por el movimiento minero del Sur del Perú. Otra vez peligraba su continuidad en el Gobierno.

Los trabajadores mineros de Chala (Arequipa) entraban con arrojo a tomar la carretera panamericana. El fin era, no anular los decretos de urgencia –como los nacionales informaban a la población-; por el contrario, de manera silenciosa empezaba a gestarse un levantamiento de masas con la idea de generar el vacío de poder, para así generar una desestabilidad de orden nacional. A saber, el instinto del señorito Aldo Mariátegui –aquel periodista defensor a morir de su jefe García Pérez-, que optaba por no glosar con el verbo infame desde ese medio de derecha como es el Correo, para provocar los reclamos airados que puedan venir de los manifestantes. Esta vez tuvo que mantenerse en silencio el colaborador de las grandes empresas chilenas y no caldear más los ánimos de los manifestantes mineros en Arequipa.

Los asistentes del Gobierno del apra, examinaban con congoja una posible cuartelada. ¿El 4 de abril significó una tentativa de una conspiración? En lo absoluto se manejaba ese punto en la mesa del sector del Ollantismo. Sencillamente porque el militar es un inútil conspirando. El hermano menor lo pintaba como el más atrevido y dispuesto a todo para poder escalar en la política. Con el tiempo el mismo Antauro Humala aceptaría en que Ollanta era un militar sin ánimos para dirigir un batallón reservistas para rescatar el territorio de Leticia (que hoy está en manos de Colombia) y peor aún era un completo cobarde. En suma, Ollanta no se atrevía a sumarse a ninguno de los movimientos que pudiera permitirle acercarle al poder político. Tampoco sus asesores políticos –de una izquierda guevarista  y otras tendencias- son partidarios de tomar esa iniciativa militar para cortar un Gobierno corrupto y genocida.


Policías temerosos

Como es que una huelga de policías, planificada con semanas de antelación, no haya tenido respuesta en sus bases. Las condiciones salariales son paupérrimas. Por eso muchos se han vuelto agentes de bancos chilenos. El Gobierno se ha vuelto agresor adverso con el decoro, de los hombres esforzados que vigilan a la nación.

Los ánimos no estuvieron estables de los policías que acompañaban esa marcha. Sus dirigentes terminaron por debilitarse, ante la presión del Gobierno. Por otro lado, nuevamente sale a la luz un hecho evidente: Ollanta no sabe conspirar o no sirve para esta maniobra militar de alto calibre. Nunca fue un líder con una influencia decisiva, dentro de esa promoción de oficiales y menos dentro del entorno de la familia Humala Tasso. Eso nos confirma que en sus años de oficial no se pasaba complotando al interior del Ejército como algunos escritores los afirman. El soldado no ha nacido para hacer historia.

En los últimos años no hubo un liderazgo claro dentro del movimiento policial. Estuvo siempre con esa misión de salvaguardar la seguridad pública y no virar el labor con la patria. Como es por ejemplo, sumarse a los movimientos que una etapa tienen la oportunidad de bajarse a un Gobierno que genera riqueza para el extranjero y causa pobreza, miseria para su nación.


Mineros sin vislumbre

El movimiento minero ha respondido con contundencia. Los 6 muertos del enfrentamiento feroz, con los policías, no mermaron los ánimos. Era todo lo contrario: la fuerza de los mineros empezaba a agigantarse frente a este panorama social turbulento; el premier Quesquén, abrió de inmediato un espacio para negociar raudo. La dirigencia (FEDEMIN y otros), demostró una acción sumisa, y lo peor: manifestó, su falta de perspectiva política.

En ese contexto de lucha, era vital devastar la estrategia del Gobierno, poniendo las condiciones, y no ceder en la posición vertida del lugarteniente primer ministro Quesquén. Por otro lado, Ollanta desesperado empezó a proponer la “vacancia presidencial”. Era un acto simbólico, y para los flashes de la cámara de los periodistas. Lo que buscaba en el fondo era recuperar la confianza perdida en el Sur. Porque un grupo nacionalista desplazó su liderazgo, y parecen ahora proyectarse a nivel nacional. Me refiero a los campesinos y jóvenes nacionalistas que daban batalla en los medios locales y que no tenían cobertura en los medios nacionales chilenizados.

Al movimiento minero, le falta aprender de lo que es una lucha política. Hay momentos en que primo lo político sobre lo sindical.  Ahí tienen para aprender de la escuela de la COB de Bolivia. Ellos tiene una característica: encaminan a sus hombres a la victoria. Así tenga que prolongarse la huelga. Lo importantes es conseguir su propósito. ¿Cuál era el reclamo de los mineros? Anular con la toma los Decretos Legislativos (1010,1040), y el Decreto de Urgencia 012, promulgado por el Gobierno. No sucedió eso. Lo que se ha visto con esta última huelga minera, es mansillar una movilización intrépida. Mientras que estén en organizaciones sociales, dirigentes aduladores, y sin principio firme como la izquierda marxista-leninista. Es imposible saldar cuenta con los gobiernos que defienden 20 años de neoliberalismo.

Es incoherente imaginar con una "conspiración militar" en ese contexto. Sabiendo eso, un Alan García se burla de un ingenuo Ollanta “…si piden mi vacancia estaré gustoso de participar en las elecciones del 2011…”. Cuando se sabe que este hombre debe responder por todas las atrocidades y el favoritismo a las grandes empresas chilenas en el Perú. Eso es lo que debe hacer García Pérez.

domingo, 4 de abril de 2010



Ollanta y los cuatreros del poder

Cada vez más el Ollantismo sufre el derrumbe. Va menguando en sus seguidores ese “salvador” que alguna vez estuvo en el imaginario colectivo. Eso es lo que se atisbo en esta última visita en la gira por el Sur del país. Tenía que venirse todo esto, porque ha demostrado ser un comandante incapaz para conducir una guerra política, contra un Gobierno, que defiende con un fanatismo el neoliberalismo.

Consejeros poco sagaces, para no tener una real interpretación política, de los hechos acaecidos en esta parte del territorio que se le denomina “sedicioso” con los gobiernos villanos. ¿Cómo explicar las dos batallas decisivos, que fue desaprovechado por un Ollanta vacilante, para los hechos políticos¿ ¿Por qué el abatimiento y la perdida de esperanza de la nación en su liderazgo en estos dos años¿

En el 2006 la expectativa era grande. Los millones de seguidores. 14 departamentos que apoyaron con sus votos; era para que él gane la guerra, y así pueda librar a la nación de los partidos entreguistas. Más que esperanza, era una realidad concreta para acabar con los 20 años del neoliberalismo implantado por Alberto Fujimori. No cumplió la tarea encomendado. Se aterró a una derecha pendenciero. El cabecilla del humalismo así ve empequeñecer sus aspiraciones a la presidencia en el 2011


Temeroso con el levantamiento

Dos batallas políticas eran determinantes, para tumbar al Gobierno, junto al andamiaje institucional, que denominan demoCRACIA. i) El escándalo de los petro-audios que implicaban directamente al entorno del APRA. Los diálogos de cómo venden las riquezas -que no les pertenece-, a los extranjeros; ii) La protesta de los campesinos de la selva. Estos hechos demostraban que era el final. Es decir, que estaba las condiciones dadas, para derribar al régimen. Solo había que ponerse al frente y decirle a un Alan García: tiene que abandonar el palacio y ahora empezamos nosotros a gobernar. Ahora llega la REVOlución y no hablamos de reformar este estado. Tenemos que destruir todo y empezar uno nuevo.

La conducta de temeroso la demostró hace 5 años. El mayor Antauro Humala, la madrugada del 1 de enero de 2005, junto a los reservistas, tenía el plan de arrebatar el poder a Alejandro Toledo. Su Gobierno se infectaba en la corrupción y el entreguismo perpetuo a Chile. Mientras tenía controlado la situación, y los grupos nacionalistas del Sur apoyaban abiertamente el motín. Un Ollanta desde la comodidad de una oficina de la embajada peruana en el exterior se ponía al frente, para dirigir a los insurrectos.

El mayor Antauro, cometió el disparate de ponerse a dialogar, para negociar la continuidad de Toledo en el Gobierno. Con esa acción, empujó a los reservistas arequipeños a proseguir con el plan concebido o terminar muertos en la dependencia policial, por las fuerzas militares del estado. Ante esta actuación Ollanta desistió, y unas horas más tarde desconoció el levantamiento.


Voracidad por la guita

El gobierno de Hugo Chávez, depositó no solo la confianza, para el posible aliado del bloque opositor –que él los lidera- al imperialismo norteamericano. Estuvo también la asistencia económica para la campaña del 2006. El comandante tuvo la avidez de recibir, la colaboración de empresarios chilenos, como un sobresueldo para no tocar las inversiones de Chile, en un posible gobierno suyo.

El partido que le recibió como fue Unión por el Perú UPP, fue convertido en una organización gorrona. Solo así es posible entender a los cuatreros del poder que se encuentran en el Congreso. Ellos más allá de que pudieran tener una formación ideológica, para batallar en el hemiciclo; están ahí por haber abonado a las arcas del comandante los fajos de dinero.

El comandante prefirió llevar una vida lleno de comodidad, y así formar parte de los políticos vendidos a fuerzas del exterior. Esta es la razón, para que Chávez busque apoyar a grupos nacionalistas del Sur. Entonces podría decirse, que un "posible" partido se esté gestando en estas tierras del país.

domingo, 28 de marzo de 2010



Bolivia al rescate de Antofagasta

Las relaciones diplomáticas se mantienen apacibles entre Bolivia y Chile. Sin embargo el sentir del boliviano empuja a interpretar a una posible señal de recobrar el territorio de Antofagasta. La Familia Abaroa Hidalgo (Eduardo Abaroa, máximo líder de la Guerra del Pacifico. Minutos antes de morir, pronuncio: ¿rendirme yo¿ ¡Qué se rinda su abuela, carajo¡), vaticinó, “… muy pronto Bolivia tendrá salida soberana al mar. Así como un día tuvimos mar, así muy pronto retornaremos…”.

Chile se encuentra en manos de un Gobierno de extrema derecha. Sebastián Piñera, tiene la misión de salvaguardar sus inversiones en el extranjero. Como continuar el plan de aumentar su poderío militar, para anexionarse territorio del suelo boliviano. Evo Morales lo sabe, de las reales intenciones del país de Chile.

El propósito de Bolivia no debe consistir en el reclamo al litoral marítimo, por un puerto peruano (Arica).Lo que debe (y tiene) que idear es recuperar el territorio de Antofagasta. En sujeción de unos de los trece regiones. ¿En qué consiste la estrategia¿ Armar cuanto antes a su Fuerza Armada ideológicamente como en el material bélico. Pero uno que muchas veces decide una guerra: es inyectarle a su nación de una dosis de nacionalismo audaz. Para que esté preparado ante una eventual amenaza chilena.


Rechazar el Puerto peruano

El canciller David Choquehuanca, siente una satisfacción sobre los avances del ‘dialogo’, en el ámbito de relaciones exteriores. “… no sólo vamos a alcanzar soluciones en el tema Silala, sino en otros más y principalmente en nuestra preocupación fundamental que es la salida soberana al mar. Ahora, con Chile, estamos en un proceso de negociación…”. La credulidad del posible salida al océano pacifico va materializarse pronto. El cuerpo diplomático juega a trastrueque: habrá salida al mar, si nos dotan de las reservas de gas natural de Tarija.

Las fuerzas nacionalistas del Sur del Perú, no permitirán una posible salida por los suelos de Tarapacá. Para ellos constituye territorios en cautiverio, que volverán a formar parte de los 26 departamentos. El hombre de la diplomacia debe cambiar de táctica, para conseguir el plan de devolverle el mar a su país.

Conociendo la historia de 1879, que ha sido negra para estos dos países. Vale recordar el golpe que propino al Perú: El abandono de las tropas bolivianas a cargo de Hilarión Daza, cercano a iniciarse la Batalla de San Francisco (19 de noviembre). Era la oportunidad para voltear el curso de la guerra. Nos ahorrábamos los muertos y la invasión territorial. La comitiva chilena corteja para abrir de nuevo las heridas y volver a enfrentarlos a Bolivia y el Perú.


Al rescate de Antofagasta

Bolivia vive un proceso de cambio profundo en sus instituciones y leyes. Cuenta con la constitución política estrenada este año. Así se ha deshecho del sistema colonialista que los movimientos sociales, han combatido durante 20 años a los gobiernos neoliberales. El partido del Movimiento al Socialismo (MAS), trajo lideres excepcionales para con ello también liberar a la nación.

El 2005, un puñado de dirigentes, se apoderaron del poder nacional. Así apareció en la escena nacional, hombres visibles y armados ideológicamente para de una vez dar muerte a un Estado que convalecía, tras recibir golpes certeros en los 5 años de batalla abierta: los que querían llevar a la destrucción de Bolivia, y los que traían en manos la reVOLUCIÓN.

Evo Morales de formación sindicalista. Formado con ideas socialistas, se enfrentó abiertamente a un entreguista como Sánchez Lozada –que goza de asilo político en Estados Unidos- que empezó a rematar las riquezas. Pero sin la colaboración de un intelectual de la talla de García Linera, que en su juventud se radicalizo con los Ayllus Rojos. En la posteridad renuncio a una ideología de izquierda y abrazo un nacionalismo autóctono. Tras llevar un quinquenio en el Palacio Quemado. Luego de pasar a nacionalizar las empresas que estaban en manos de transnacionales, viene el trabajo para el Gobierno uno que es titánico e histórico: rescatar Antofagasta. Para lo cual debe realizarse: repotenciar y de dotar de tecnología a las Fuerzas Armada de Bolivia. Chile lleva de consiga, por la razón o por la fuerza. Bolivia debe dar el grito de devolverle el territorio a esa nación aguerrida que reclama por todo un siglo el mar del océano pacifico.

Más que festejar el día del mar, como un acto simbólico; tiene que ser materializado. Morales aseguró en esa fecha histórica, “… que la recuperación de la salida al Pacifico es una cuestión de estado a la que Bolivia no va renunciar… “. Así sea señor amigo Morales.