lunes, 20 de enero de 2014

El Perú, lejos del ALBA

El Perú, lejos del ALBA

Nuestro país a inicios del año 2000  empezó a dar muestras de cambio a nivel político en las calles, universidades y organizaciones sociales nuevas. No era una demanda común y que esta tenga una característica foránea como ocurrió en los años 80. Era totalmente distinto, porque el sentir de la nación rondaba en base al nacionalismo, como una propuesta política-económica original y relacionada a las raíces propias de un pueblo inca que había vivido ese suelo sagrado que hoy lo habitamos.

Por esas fechas se apareció aquel militar de nombre Ollanta. Raro para los pitucos con plata y para ese grupo pensante de Lima. Él de inmediato ayudó a promover el nacionalismo pragmático y desecha de plano la ideología. El pueblo se manifestaba en las plazas, que el nacionalismo pasaba necesariamente por recuperar las riquezas que habían caído en manos extranjeras.  Al mismo tiempo, Ollanta empieza a hablar de una política internacional más democrática y justa con los vecinos de Latinoamérica.

¿Cuál era esa nueva relación económico a nivel continental de Sudamérica para enfrentarse a los aliados de Estados Unidos que proponían el ALCA? Era pues el ALBA, que salía como una alternativa de los países de Venezuela y Cuba. Más allá de que los neoliberales de derecha lo critiquen que era impulsada por la izquierda internacional. No quedaba más opción a los nacionalistas, que unirnos para proteger a la nación de la pobreza económica y de la exclusión política que había causado el neoliberalismo brutal importado por los gobiernos anteriores.

Así pues, el ALBA es una integración económica de los países de Latinoamérica y el Caribe  que busca la colaboración y la complementación entre los que desean formar parte de esa organización regional que se funda un 14 de diciembre del 2004 en La Habana. Básicamente, el ALCA se empeñaba en una unión donde se priorice la liberación del comercio y las inversiones, y el ALBA buscaba poner esfuerzo en luchar contra la pobreza y la exclusión social y argumentaba de que hubiera mecanismos que se pueda aprovechar la cooperación entre los miembros asociados, para saldar las diferencias entre los países. En concreto, el ALBA enfatiza la idea de un comercio e inversión sin que esto sea un fin en sí mismo, por el contrario, sea un instrumento para alcanzar un desarrollo justo y sustentable.

Es de saber, que algunos de sus principios del ALBA, es reticente a las “reformas” que buscan la desregulación y la privatización de los servicios públicos. Porque tiene el propósito de fortalecer el Estado y promover la participación ciudadana en los asuntos públicos. Contrario a la que postulaba el ALCA, que es la doctrina del libre comercio, que traería automáticamente el crecimiento y el bienestar. El ALBA establece  la importancia de que el Estado intervenga para la reducción de las disparidades entre países.

Venezuela propone la alternativa Bolivariana para las Américas y uno de esos aspectos del ALBA es la integración energética de América Latina y el Caribe. Esto tiene relación, con el interés de diversificar los mercados para el petróleo venezolano y con el suministro estable de petróleo a precios justos en beneficio de las sociedades de los países que lo conforman; pero a la vez se busca, un proceso de transformación que limite el rol de las empresas multinacionales petroleras en Latinoamérica.

¿Cómo se beneficiaba el Perú con pertenecer a dicho organismo internacional? Venezuela a los países de las Comunidad Andina les ofreció una cooperación en el marco de la iniciativa Petroandina. En julio del 2005 en Lima logran aprobar el Acta Presidencial de Lima en la que los socios de la CAN expresan su interés por una integración energética más profunda. Ecuador fue el primer país en aceptar dicha oferta y luego le siguió Bolivia. El Perú quedó anclado a los intereses de Estados Unidos. Cuando llega a la presidencia Ollanta Humala el 2011, sigue esta misma política dejado por sus antecesores.

Dentro del proyecto de complementación entre Perú y Venezuela. Por ejemplo, Perú producía alimentos agrícolas que hoy Venezuela los necesita y Venezuela tiene combustible que para el Perú es indispensable. Complementación en base a las potencialidades. Otro de los puntos económicos del ALBA, es el plan de crear el Banco del Sur, el cual da créditos para proyectos de infraestructura binacionales o multinacionales, sin las altas imposiciones del Banco Mundial, y el Fondo Monetario Internacional o ese impagable deuda externa que se tiene con los organismos internacionales. En el Plan Gran Nacional para buscar el desarrollo de la alfabetización. Todo eso ha desperdiciado el hoy presidente Ollanta Humala, porque quiso que el Perú estuviera lejos del ALBA, pero más cerca a los intereses económicos de Estados Unidos.

lunes, 30 de diciembre de 2013

La estrategia para recuperar el territorio preso

La estrategia para recuperar el territorio preso

Han pasado 134 cuando el país de Chile le declara la guerra al Perú. En aquel entonces estuvo como presidente Manuel Prado del partido civilista. Se sabía, con años de antelación que el ideólogo chileno Diego Portales azuzaba a su pueblo para que se adueñe de una parte importante del territorio peruano: “Tarapacá y Arica era una zona llena de riqueza mineral y pesquera que debía ser anexada rápidamente mediante una acción militar”. Y desde luego, Portales promovía una diplomacia “adversa” para quebrar la unidad política, la defensa militar de Perú y Bolivia, en caso de una agresión militar chilena.

¿Qué significaba en los hechos esa confederación de estos dos países que tienen un origen común e histórico? Pasaba a convertirse en un país más extenso en territorio y numeroso en su población. Esa acción política como fue en aquel entonces la Confederación Perú-Bolivia, sustentada por Santa Cruz- significaba la debilidad del Estado chileno -posiblemente su desaparición- y el atraso económico de Chile como república en el próximo siglo. Por ello, los chilenos se vieron en la necesidad de declararnos la guerra un 5 de abril de 1879 para hacerse con la riqueza que existía en ese departamento y luego arrebatarnos un territorio extenso como es Tarapacá que nos ha dejado nuestros antepasados los incas. 

En pleno siglo XXI han surgido voces desde el llano de la nación, de que ese tratado firmado por un militar ilegitimo como Miguel Iglesias en 1881, no tenga la validez absoluta en cuanto viola la integridad territorial  y rompe la unidad política del Estado. Por consiguiente, dentro de la  teoría de las relaciones internacionales, se acude a revisar las acciones históricas, económicas y políticas a lo largo de esos años. Se hará con más cuidado con el gobierno de Humala Tasso que considera un aliado económico del Pacifico. En consecuencia, podemos deducir que el ejército chileno invadió el suelo patrio con la complicidad de los políticos peruanos (el civilista Pardo) y de un grupo de altos mandos militares que buscaban entregarles todo el territorio y su riqueza. Pero es la nación congregada de civiles, militares y organizaciones populares armados que salen al frente en 1879, para defender el territorio en su integridad.

¿En la actualidad cual es la estrategia para recuperar ese territorio preso que se halla en manos del Estado chileno? Para responder esta premisa (tomo la teoría nacionalista), se debe desconocer todo tratado firmado con el país de Chile. Porque se dieron por hombres que no tenían la legitimidad de la nación y no contaban con el respaldo del los líderes del ejército patriota como Avelino Cáceres por el Centro y por el Sur de García Calderón. Habían subestimado por completo la moral y la confianza que de la nación los había entregado para que representen al Estado peruano. En pocas palabras, acudimos a la reflexión de que ningún tratado es perfecto y por tanto uno lo cuestiona la naturaleza misma de esos documentos firmados por los antinacionales de la patria. Con este accionar, es que se dan en los hechos la teoría realista, que lo más idóneo es nombrar como la nacionalista

Ahora, vayamos a precisar la estrategia que debe tomar un gobierno que sea en esencia nacionalista y se fije implementar un Estado nacional que sea fuerte ante el resto de los países a nivel diplomático y militar. En resumidas cuentas, lo que debe hacerse a corto plazo es, unir todas las fuerzas políticas populares para preparar a la nación para un periodo de tensión psicológica agudo y más adelante, botar a los capitales chilenos que se han hecho con el mercado nacional.

A mediano plazo, debemos adiestrar a nuestro ejército al máximo para que gane una batalla decisiva y se haga con ese territorio robada para devolverle a este suelo patrio peruano. Requerimos una oficialidad con alto grado de compromiso y que demuestre esa convicción de querer expandir el poderío del Estado, y al mismo tiempo poner a las Fuerzas Armadas a la altura de esos países europeos fuertes y temidos como son los alemanes o los rusos. Si por ahí, pudiera haber tropiezos y Chile no acepta devolver el territorio nuestro en ninguno de los escenarios planteados. En esas circunstancias  estamos obligados a derrotar militarmente y aplastarlos a su clase política y pulverizar sin piedad alguna toda esa infraestructura económica chilena que se halla en los sectores fundamentales de la sociedad peruana.

Como epilogo, para sustentar esas acciones sea esta política o militar que venga desde los poderes del gobierno, he acudido a la teoría realista (la nacionalista) donde se entiende que el Estado es unitario y poderoso; la nación debe ser soberana y un actor fundamental en los asuntos internacionales; el poder económico se unifica en manos de la nación y del Estado y la riqueza se distribuye a los nacidos de ese territorio que guarda una historia lleno de proezas en esas guerras a sangre y fuego, para mantener la riqueza y su respectivo dominio territorial. 

sábado, 21 de diciembre de 2013

El clamor de toda una nación peruana

El clamor de toda una nación peruana

Cuando uno menciona el concepto de geopolítica, se hace una relación entre la política y el territorio (como lo entiende, Pedro Conde) sea esta escala a nacional o internacional. En este caso, de inmediato lo apunto al Perú y su reclamo histórico de su territorio cautivo en manos chilenas. Esto pasa, cuando toda una nación, "no renuncia" a su territorio preso hace 132 años en manos de otro Estado agresor y belicoso como lo ha sido Chile.

Para comprender este caso, necesariamente tenemos que tocar el aspecto histórico. Esto pasa por esa tragedia negra, donde un grupo de políticos jugaron a favor de los chilenos, como fue el caso del militar Miguel Iglesias (un presidente puesto por la armada chilena) que tranza cuando los peruanos luchaban con una entrega descomunal por defender su territorio patrio  y sacar a los invasores lo más rápido posible. Este oficial sella un acuerdo denominado el "Grito de Montán” a título personal en 1881 con el gobierno de Chile, en donde se fragmenta una parte del territorio peruano lo que es hoy todo Arica y Tarapacá.

Continuando, con la noción de la geopolítica, donde esta se vincula entre el poder político y el espacio geográfico (prosigue, Conde Regardiz). Prosigo con el ejemplo señalado. Pueda que los nacionalistas no tengan en sus manos el poder político -por ahora-, para poner en agenda el tema del “territorio cautivo”. Sin embargo, esta no quita el sueño de toda una generación y el reclamo de toda una nación a su tierra heredada y defendida años después por sus soldados en esa guerra desigual de 1879. Parece que el Gobierno de Ollanta Humala no lo interpreta el sentir de su pueblo en estos últimos 10 años por ese pedazo de territorio secuestrada por sables, fusiles e intereses antinacionales que existen aun en el presente.

Está claro, que la geopolítica vincula el elemento del derecho internacional, como lo menciona Pedro Conde. Esto lo digerimos, cuando el Perú pueda concurrir a instancias internacionales a plantear este asunto de la devolución de su territorio por la vía diplomática y entendiendo la aspiración histórica de muchas generaciones a que se concretice este tema pendiente entre Perú-Chile. Velasco toma la otra ruta de las armas para que nos devolviera la región.Pero ha sido delatado pronto por un militar de la derecha como Morales Bermúdez.

Lo que está claro es que los lideres que se foguearon en estos ultimos 13 años en las calles del Sur del Perú, se deben plantear un objetivo concreto: reorganizar toda las fuerzas del pais para recuperar nuestro territorio patrio. Hace 47 años era prioridad principal del Estado Nacionalista (1968 al 1975) devolver al seno de la patria el territorio donde derramaron miles de soldados,oficiales,campesinos , estudiantes nuestros ante el invasor chileno.

Entonces, el reclamo histórico pasa necesariamente, cuando toda una nación imponga como punto de agenda del gobierno actual. Si esta no es escuchada, debe intervenir las fuerzas militares con convicción patriótica, para que empuje a Ollanta Humala a tomar con seriedad este asunto. Por último, si el gobierno aun no desea tomar como una razón del Estado este pedido clamoroso de las fuerzas nacionalistas y el pueblo peruano que luchan desde el llano social, queda indudablemente un asunto a resolver por las generaciones que vienen, porque el reclamo del territorio cautivo es un clamor de toda una nación y los lideres deben comprender como una cuestión de geopolítica del Estado.

lunes, 26 de noviembre de 2012

El Chávez bolivariano



El Chávez bolivariano

El 7 de octubre ha sido histórico porque estaba en juego la independencia económica y política de Venezuela. Es este país que tiene cierto liderazgo en América del Sur, para estimular y empujar a ciertos grupos antineoliberales para que se hagan con el poder y revertir la dominación de la potencia gringa. Por eso, es que los medios informativos acudieron de todo el mundo, para transmitir y corroborar cual era “esa democracia” que había instalado Hugo Chávez hace 14 años. En realidad eso constituía una figura para confundir a la nación; el fondo era que Estados Unidos le arrebate el poder al pueblo. Para que esto se efectúe ha logrado tener de aliado a la derecha venezolana que ha sabido unirse en la Mesa de Unidad Democrática. La MUD llevaba a Enrique Capriles de candidato a la presidencia.

El soldado de Barinas ha sabido aprovechar al máximo su verbosidad simple, la imagen del líder incorruptible y sobre todo ser aquel hombre experto en pulverizar al oponente político. Los tres meses de campaña han sido suficientes para demostrar porque es el líder máximo de la revolución bolivariana. Para intentar su tercera reelección Chávez llama a sus seguidores a la librar “La batalla de Carabobo” para que él se mantuviera en el Gobierno. Es así, que nombra a sus colaboradores en el denominado Comando de la Patria para movilizar a sus militantes en los 24 Estados. Ahora bien, ¿qué importancia tenía el 7 O? Era vital para el país caribeño; porque se jugaban dos modelos políticos, que en los hechos era la soberanía o la colonia. Para continuar Hugo Chávez su proyecto político iniciado en 1998 busca enlazar a sus dos gobiernos anteriores con un programa socialista que busca profundizar los cambios sociales, económicos y políticos a nivel de las comunas. Eso sí siempre guiado bajo las ideas de aquel hombre Bolívar. Al otro lado, se tenía a un Enrique Capriles que proponía hacer retornar al país a la época del neoliberalismo. Era una orientación venida del exterior como es el progreso falso. Un progreso para el grupo económico y políticos embarrados en la corrupción que se encuentran asilados en Estados Unidos desde que Chávez ordena una investigación profunda a la fortuna amasada.

Esta derecha del 2012 que tenía de mando a Capriles ha desafiado abiertamente a medir las fuerzas sociales. Si bien no salió a confrontar en el plano ideológico a Chávez, pero si logra sacar a sus bases a la calle en el último mes de la campaña. Su militancia se moviliza el 30 de setiembre y llena de seguidores la avenida Bolívar para hacer ver a los medios internacionales de que tiene un amplio respaldo de la población de la capital de Caracas y remata con esa idea fuerza Capriles de que se asoma un nuevo tiempo para Venezuela. Esto hecho social fomenta cierta esperanza política en el grupo pensante de la derecha. Nunca antes un candidato de la oposición llenó una avenida importante de la capital. Es verdad, solo Hugo Chávez supo arrastrar millones de venezolanos a esta calle principal y el grupo que desbordaba este lugar era el próximo presidente de la república. Por eso, sus colaboradores de Chávez convocan a sus bases principales a tomar la ciudad capital. La corriente bolivariana descompone los principales avenidas de Caracas con los millones de seguidores en el cierre de campaña el 4 de octubre. Con esta acción era manifestar de que el triunfo estaba cerca, no para Hugo Chávez; sino para el pueblo modesto que había concurrido a respaldar físicamente al joven humilde que un día 4 de febrero de 1992 agarró las armas para rebelarse contra un gobierno corrupto de Carlos Andŕes Pérez.

Cuando un gobierno no se alinea con los intereses de un país potente como los Estados Unidos, siempre empiezan a deslegitimar el gobierno por dos lados: a nivel internacional le tildan de ser un gobierno “dictatorial” que hegemoniza el poder e internamente generan el desgobierno para causar inestabilidad política. No obstante surge la pregunta determinante, ¿cuál ha sido el elemento decisivo para que se alze Hugo Chávez con el triunfo electoral y prosiga con su mandato 2013-2019? Dos son las piezas claves para que se quede en el Palacio de Miraflores. El primero, tiene que ver con los cuadros políticos que hacen la labor de enlace entre el gobierno y el pueblo en ese espacio denominado los consejos comunales. Estos son la fuerza motor de la maquinaria social en el primer tramo de la campaña. Llevaban la posición y el programa casa por casa. En la última etapa se movilizaban por todo el territorio nacional sin que el comandante este presente físicamente producto de sus dolencias. Lo otro, ha sido el mismo Hugo Chávez. Quién ha sabido recuperarse de esa enfermedad perversa que ha mermado su salud y ha frenado su actividad proselitista. Pero no impidió que se mueva a los Estados donde la gobernación está en manos de la derecha. Desde ahí empujó a su pueblo a ganar la batalla del Carabobo. Los dirigentes que hacen el trabajo en estos espacios pequeños como son las comunas, son los que rematan con el toque guerrera de una diana la madrugada para que salgan a votar temprano por su líder militar. Chávez invocando a Dios y un poco lloroso en el cierre de su campaña, llama a su pueblo de forma desesperada en que nunca los va fallar como presidente, si le dan la confianza con sus votos. Por otro lado, el papel de los comunistas es de color negro. En esta década han ido desgastando al gobierno de Chávez y confundiendo con su idea vieja del siglo XVIII al proceso bolivariano.

Una cuestión importante para entender el nivel de participación en los centros de votación el 7 O es la práctica del voto voluntario en el sistema democrático venezolano. Esta permite que los sectores populares estén involucrados en los partidos políticos y manejen una información de lo que es una posición ideológica de los candidatos. Los dos candidatos presidenciales llamaban en su respectivo cierre de mitin: “votar todos” el domingo. Esto se pudo observar a tempranas horas el nivel de concurrencia para rubricar el voto. El Consejo Nacional Electoral ha dado a conocer que hubo una participación del 80 por ciento de la población en el proceso electoral. Idóneo para legitimar al nuevo hombre que va dirigir los próximos 6 años Venezuela.

La derecha impotente ante la falta de respaldo de la población empezó a manejar en los círculos escondidos como es el caso de algunos grupos relacionados a ONGs y en los medios de comunicación que planteaban la tesis del fraude y el posible desconocimiento si saliera elegido Chávez. Ese grupo minoritario de políticos viejos -que hacen la tarea de cavilar en los párrafos de medios impresos- ha mantenido su postura hasta el último momento. Inclusive hubo un sector de jóvenes que salieron a repartir los volantes en Altamira, afirmando desconocer los resultados y estaban en las calles para resistir la tiranía. Sin embargo, esa misma noche el fraude ha sido desechado por el mismo Capriles una vez sabido el informe del CNE. En estas elecciones el pueblo ha resultado ser el ganador y el que había perdido era él como el candidato de la oposición. Con esta posición se desvanecía el plan desestabilizador de la derecha.

El tercer mandato presidencia del Chávez alienta a fuerzas populares, nacionalistas a seguir bregando en esta larga lucha política que vienen realizando. Pero en concreto, ¿Cómo influye La elección de Hugo Chávez en otros rincones de América del Sur y del mundo? Lo primero, que se mantiene el bloque económico del Alba donde se da un intercambio justo con las naciones de Latinoamérica, y el mundo para contrarrestar el colonialismo económico promovido por Estados Unidos a nivel continental. Después, esta victoria electoral contundente repone la perspectiva a los hombres velasquistas a pensar que un gobierno revolucionario se asoma en el Perú. Puede extender un impulso sereno a un movimiento que se ha posesionado fuerte en lo ideológico y político en el Sur. Si las circunstancias y el tiempo juegan a favor de esos hombres fogueados en las elecciones del 2010, se puede abrir una integración económica con Venezuela. Eso sí, respetando al Chávez bolivariano que es él y a los velasquistas que son los nacionalistas de Arequipa.

sábado, 18 de agosto de 2012

El plazo culminó el 28: Ollanta Humala



El plazo culminó el 28: Ollanta Humala

Cuando Ollanta Humala asumió la presidencia del Perú el 2011, se encontraba con las manos atadas para acomodar los poderes del estado. Estaba rodeado no sólo de la derecha corrupta antipatria que ha acumulado un poder económico a sus anchas en los gobiernos anteriores y retomaba las riendas del poder político con el beneplácito de Ollanta en este quinquenio. El militar se halla cercado también por esa izquierda errante que no venera a esa santa tierra y a sus ideas ancestrales. Han sido cómplice de todo el mal que ha soportado la nación y de la descapitalización por los países foráneos. De manera, que los ministerios, el congreso nacional, las fuerzas armadas y otras instituciones del Estado están en manos de estos dos sectores que se turnaron para gobernar el Perú.

Los nacionalistas que se instalaron en una región estratégica como Arequipa han contribuido para que las condiciones políticas y sociales sean óptimas para que el Ollantismo tenga una opción real de Gobierno en el 2011. Keiko Fujimori era la representante del colonialismo devastador que se había aliado con otras fuerzas neoliberales para disputarle la presidencia al Ollantismo que no expresaba con claridad y simpleza de lo que se entendía por una ideología y de cómo se va instaurar el Estado Nacionalista. Ese papel han asumido los hombres experimentados de esa corriente velasquista y los jóvenes nacionalistas que se habían formado en las aulas agustinas. Se tuvo la tarea de aclarar, polemizar y combatir a una derecha que se hacía llamar como un grupo nacionalista, sencillamente porque era amante de esa bicolor y de su gente.

Era una etapa distinta a partir del año 2000 en donde la nación había asimilado y sentía que al fin se asomaba una nueva época para el Perú. Eso era un gobierno diferente en su razonar y dispuesto a recuperar las riquezas que estaban en manos ajenas a los peruanos. ¿Cuál era la realidad social, económica y política cuando asume la presidencia el 28 de julio del 2011 Ollanta Humala?  En lo social; los campesinos trabajaban rentando pequeñas parcelas en las irrigaciones agrícolas. Las tierras de la selva estaban siendo usufructuadas con el favor realizado por Alejandro Toledo. Los mineros artesanales eran perseguidos por las transnacionales que eran dueños por la concesión favorecida a una ley hecha por Alberto Fujimori. El mar peruano era explotado por un consorcio y estaba siendo usurpado por los chilenos. El sistema universitario estaba privatizada y estaba en manos del aprismo. En lo económico; los jóvenes, los trabajadores, los funcionarios públicos del estado recibían sueldos míseros y no gozaban de la estabilidad laboral. Lo más grave e iba contra el empresariado peruano pequeño o mediano era que los capitales chilenos estaban colocado en los sitios importantes de la economía nacional. Ningún gobierno podía frenar esta conquista en estos 20 años. Con el tema político; era claro de que todo los partidos tradicionales habían gobernado en beneficio del extranjero y desfavoreciendo a su pueblo. Sus líderes se han enriquecido con millones de dólares recibidos por la venta de las empresas del estado  (caso Alberto Fujimori) o por concesionar las tierras y las aguas del mar (hecho por Alan García). Toda esa vieja clase política debe haber sido expectorado y puesto inmediatamente en la cárcel por colocar al estado en una provincia o dominio de países extranjeros.

La misión que se le ha encargado a Ollanta Humala era cambiar radicalmente esa realidad que no permitía que esa gran mayoría tenga derecho a los asuntos fundamentales sea esta la educación buena, una salud acorde a los estándares mínimos o el goce de un trabajo que le dé seguridad a su familia. Lo primera medida que debe haber hecho es ponerle el respectivo freno a los capitales chilenos. Era perentorio realizar a los tres gobiernos últimos (Fujimori, Toledo y García) una investigación minuciosa de sus cuentas financieras y de los actos políticos a favor de empresas del exterior que eran sus socios para debilitar al estado económicamente. Lo más crucial en estos 12 meses era haber cerrado este congreso antinacional y convocar a una nueva asamblea para elaborar nuevas leyes para el beneficio de la nación. Ninguna de lo descrito se ha realizado con ese Ollantismo atemorizado por las dos facciones tradicionales que lo tienen del cuello al militar.

El 28 de julio del 2012 ha significado un día trágico para la nación. Una fecha que quedará impresa en la historia como aquel mandatario que se negó de manera rotunda a no seguir las líneas que las organizaciones sociales, los nacionalistas y la nación en su conjunto le encomendó con sus votos en las mesas. Por el contrario, toma la decisión de obedecer el mandato extranjero y menospreciar al pueblo que le apoyo de manera incondicional a un hombre que no tenía las firmes convicciones de un revolucionario. Le basto decir en sus mítines de que iba realizar un gobierno distinto a los partidos tradicionales. Con ese discurso (escrito por la intelectualidad anti patria) que resalta los programas neoliberales de sus antecesores y no vira en lo absoluto en la política central para los cambios estructurales que se desvanece. Muere con esa posición colonial -tomada por Ollanta el 28 de julio- la esperanza de cambio esperado de este Gobierno. El Ollantismo en definitiva, ha decidido encaminarse de la mano con los dos grupos antinacionales por esencia, con los extranjeros (norteamericanos y chilenos). El militar ha olvidado sus palabras defendidas en las plazas públicas. Ha pisoteado el programa inicial escrita por una izquierda tenue (aclaro que no estaba cercana al modelo nacionalista) al sentir del pueblo y de sus líderes.

Ese hombre que se paseó en el 2001 por esas cumbres altas de Moquegua junto a un equipo de soldados jóvenes buscando concientizar a una nación que estaba adormecida por el colonialismo impuesto por la familia Fujimori y que había sido considerado como el militar que estaba dispuesto a ordenar la casa de los foráneos y de custodiar que ningún país pueda fracturar el territorio patrio. El 2012 ha cavado su propia tumba con esa posición abierta ante la nación y aquel vecino Chile que amenaza militarmente. Ni siquiera sirven ese gesto que ha hecho al bolivariano Hugo Chávez como fue regalar el libro referido a Velasco Alvarado. Está claro que Ollanta Humala no es el líder de la revolución. No es el hombre destinado a potenciar al Perú ante el mundo.

Con el discurso escuchado el pasado 28 de julio se terminó el plazo dado por los nacionalistas: el tiempo dado a Ollanta era un año, para que se acerque al pueblo. El Ollantismo sigue aferrado a la derecha tecnócrata que habita dentro del poder ejecutivo. Un congreso con una presencia de viejos políticos corruptos (caso el apra y el fujimorismo) que defienden a sus jefes a capa espada de una investigación tajante y trascendental. No se espera nada de esos nuevos jóvenes zurdos (Sergio Tejada, Verónica Mendoza, María Solórzano) que están como parlamentarios. Es momento de que esos líderes que batallan en el Sur salgan a la palestra nacional, con sus propios medios alternativos. Porque la izquierda no permitirá jamás su presencia como una organización política. La existencia de los jóvenes nacionalistas y velasquistas constituye la muerte de esa izquierda torcida.

Por eso es necesario, generar un proyecto político teniendo como centro Arequipa y que esta se articule con todo los movimientos sociales y organizaciones populares que buscan ese cambio dejado por el militar. Esa modificación del entorno del estado, será desde una óptica de la realidad propia de este país. Es decir, solo hace falta interpretar el correcto pensamiento de la nación que en este siglo ha tomado como suyo, producto de esa claridad de ideas recogidas por los ideólogos que han aunado esa teoría ocultado por cientos de años. Ese es el nacionalismo robusto de este siglo XXI.

viernes, 3 de agosto de 2012

El campesinado cusqueño: arrincona a Ollanta




El campesinado cusqueño: arrincona a Ollanta
 
Nadie entiende de cómo un Ollanta Humala siendo aún el candidato en el 2010 ofrecía ser un gobierno diferente a sus antecesores en el Palacio de Túpac Amaru (desechando el nombre de Francisco Pizarro). La base de su plan de gobierno tuvo que ver en "recuperar las empresas privatizadas", "cambiar el modelo económico", "redactar una nueva constitución", "luchar contra la corrupción" y sobre todo "gobernar para esa mayoría" que veía en él un cambio político contundente. Por eso recibió de forma lacrada el respaldo de los campesinos del recóndito del país. A un año de cumplirse su Gobierno, a duras penas se está tratando de dar cierta prioridad a investigar a los partidos tradicionales que estuvieron inmersos en la corrupción (como es el caso del apra y del fujimorismo; debería de estar también el toledismo por conceder tierras en la selva a los chilenos) en su respectivo periodo como gobierno. El resto de las acciones políticas son meras ayudas sociales (cuna más, beca 18, pensión 65 y otros) que los hacían también los partidos neoliberales.

Los departamentos del interior del país (el Sur, Centro, Norte y del Oriente) han catapultado con el apoyo masivo en las urnas electorales al hoy presidente. Sólo le ha sido ajeno "al cambio" ofrecido por el militar aquella ciudad de Lima. Una capital que menosprecia el sentir de otras ciudades en estos inicios del siglo XXI. Los 17 ciudades estaban decididos a dar el respaldo para realizar la “revolución profunda” de aquel Estado colonial de 20 años, con una propuesta presentada en el plan original a alterar el sistema neoliberal. Solo la capitalidad estaba cercana a la prédica pragmática de la derecha, por eso estaba próximo a esa Hoja de Ruta propuesta por los tecnócratas venidos de la tienda del toledismo.


Ese gran sector popular que se movilizó en la década anterior haciendo frente a gobiernos neoliberales de Alejandro Toledo (2000-2005) y Alan García (2006-2010) ha sido golpeado y algunos de sus miembros muertos por las balas de los policías. El campesinado empezaba a rearticularse de nuevo a nivel del Sur. En el 2009 los campesinos cooperativistas han frenado de que los capitales chilenos se hagan dueño del Proyecto Majes Siguas II. Tuvieron como cabezas a jóvenes nacionalistas y a viejos dirigentes velasquistas. Lo aymaras dirigidos por Walter Aduviri se han desplazado desde Puno hacia la capital para hacer retroceder la concesión de la mina Santa Ana en el 2011. Sin embargo, en esta última protesta social reapareció el campesinado con una fuerza descomunal desplegado. Sus líderes emplean un discurso cuestionador al Estado, deslegitiman con sus acciones de movilización al Gobierno, cuentan con esa fuerza social de despliegue enérgico que aísla la autoridad del militar en las zonas andinas, como es el caso de Espinar (Cusco) que se enfrentó con waraqas a los policías que custodiaban la minera Xstrata tintaya.



La ascendencia k'ana


Era el mes de abril del 2005, se realizaba el "I Congreso de la Juventud de Espinar" en el teatro municipal, donde acudieron cientos de jóvenes líderes de los distritos alejados, y unos pocos egresados de la universidad pública del Cusco. Se debatieron en torno a dos puntos urgentes: analizar el desarrollo de la provincia como una potencia ganadera; y el otro, la posibilidad de conseguir un puesto laboral en la minera BHP Billinton Tintaya. La polémica estuvo centrada de cuánto beneficio económico, técnico y laboral había efectuado la empresa minera en coordinación con el Estado. Si bien, una parte proveniente del impuesto por la explotación de la mina es destinado al municipio de Espinar para que atienda los principales problemas sociales. Hasta el momento solo se ha visto la construcción de un pequeño hospital; no se ha asfaltado la vía Sicuani-Espinar-Imata y lo más increíble no ha llegado la electrificación a las comunidades cercanos a la mina.

El desarrollo como un lugar pecuario estaba siendo deteriorado por la contaminación ambiental, y esto repercutía en la calidad de vida de la población. Más aún, cuando la oferta de trabajo para los jóvenes profesionales era escaso, y peor suerte corrían los que no habían recibido capacitación técnica. En esas condiciones era casi imposible ver esa palabra "desarrollo", "oportunidad" promocionado con vehemencia por los gerentes de la mina con el visto bueno del Estado colonizador. La mina tuvo esa maniobra perversa de mantener una "convivencia armónica" y han instalado una onegé de Fundación Tintaya para costear los proyectos sociales que puedan favorecer a las comunidades para continuar explotando los millones de toneladas de cobre. Lo penoso es saber; que de los 70 mil habitantes, el 64 por ciento se encuentra en la pobreza, el 20 por ciento asentado en las comunidades son analfabetos. En cambio, ven como la minera retira de sus tierras 94 mil toneladas de cobre al año recibiendo los 327 millones de dólares al año, como lo precisa F. Emanuele.

Cuando el Gobierno envió las tropas de policías para sofocar las protestas de las comunidades cercanas (Bajo Huancané, Huisa y Tintaya Marquiri) que habían entrado en un paro indefinido, no ha sabido calibrar la parte del linaje de donde provienen estos campesinos. La Defensoría del Pueblo adjetiva a los que perecen en ese conflicto social-minero en el mes de junio como los "pobladores excluidos" y pertenecen a la "estratificación social más bajo". Por el contrario, esos hombres de tez tostado por el intenso sol de la serranía, delimitan su origen k'ana. Asimismo, se sienten los más prósperos porque esa tierra le otorga el alimento y la riqueza para poder vivir sin apuros económicos. Esa etnia anterior a los incas que tuvo como capital k'anamarca; eran aguerridos y se extendieron parte de las provincias de Espinar, Kanas, y Sicuani. Por eso el inca Tupac Yupanqui ha sabido ganarse al pueblo k'ana y le propusieron a sus líderes ser los aliados para construir la gran nación del tahuantintusyo; eso sí respetando a las minorías que contribuían a extender el dominio territorial de los incas.


El rugir del campesinado

El 16 de abril el Frente Único de Defensa de los Intereses de la Provincia de Espinar FUDIE publican un decreto nro. 001.2012; donde manifiestan asumir una huelga indefinida a partir del 21 de mayo toda la provincia, al mismo tiempo exigen la responsabilidad para resolver los problemas a las autoridades de la minera. Este documento ensalza de como las operaciones de la mina Xstrata Tintaya han contaminado el medio ambiente y vulnerado los derechos humanos de la comunidad, y esas cuencas de los ríos Salado, Cañipia vienen siendo utilizados y contaminados describen los dirigentes.

El caso indiscutible es de la comunidad Bajo Huancané, que agrupa a unas 300 familias campesinas en el padrón del libro. Los comuneros tienen un local comunal estrecho hecho de adobe la pared y el techo de calaminas. Una escuela de nivel primario en pésimas condiciones. Una carretera desastrosa que le permite enlazar con la capital como es Espinar. Peor aún el río Salado donde antes era suministro de las lancurdias y apto para sus ganados, en la actualidad el caudal ha disminuido y está contaminado. A ese panorama resumido, el gobierno denomina a la inversión minera como "el país de la oportunidades" y la minera Xstrata como la empresa que crea "las oportunidades laborales y de proveedores". Qué lejos están de la realidad.

Desde el 2005 el campesinado se mantenía quieto y soportaba todo esa carga de intoxicación de los metales pétreos de la empresa minera Xstrata y el sometimiento de un Estado colonial que le es ajeno a sus derechos básicos como es a la vida, y el trabajo. Por otro lado, el Convenio Marco firmado el 3 de setiembre del 2003 con las comunidades ha sido una estafa a las organizaciones sociales y a las autoridades de la provincia de Espinar; por un lado, las aspiraciones de una nueva generación que veía en el sector minero una posibilidad de realizar su vida se ha visto truncado; por el otro, los comuneros que sostenían su familia con el trabajo en el campo tenían las aspiraciones de mercadear sus productos de carne de ovino, y papa blanca. La empresa Xstrata se inclinó por comprar productos chilenos para el personal que labora. Siendo las razones de la contaminación, el derecho humano vulnerado y peor aún se siente una marginación por el Gobierno, es que deciden emprender una huelga indefinida para solucionar el problema que los aqueja por décadas. El resurgir del campesinado de Espinar en el mes de junio hizo atemorizar a Ollanta Humala. Se enfrentó a los policías con fiereza aquellos campesinos jóvenes que habían visto luchar antes a sus padres en otros momentos con la empresa minera.


La derrota del Gobierno

¿Por qué el Gobierno reacciona con mano dura ante una protesta campesina justa y pertinente contra la minera Xstrata que no trajo en buena cuenta el desarrollo desde que se instaló en sus tierras?; y se pregunta uno, el por qué se empezó con la política de cacería a los principales dirigentes de Espinar? Consideramos que ha ido más allá el accionar político de Ollanta al declarar el estado de emergencia, ante el descontrol y sobre todo cuando se les iba de las manos la autoridad que encarna él. Es decir, se le estaba desconociendo como el presidente o el jefe de Gobierno de las fuerzas armadas. Esta fue la causa para que las fuerzas campesinas respondan con violencia a los policías que venían armados para custodiar la empresa minera. Ambos grupos chocaron cerca al campamento de la transnacional. Los campesinos tenían una cierta desventaja al no tener el fusil moderno, pero entre sus manos llevaban una huaraca y de munición una piedra pequeña envuelta en el núcleo del arma ancestral que utilizaron.

Dos días de cruento enfrentamiento resultaron dos muerto y centenares de muertos. Las imágenes de la televisión mostraban de cómo el campesino estaba decidido a todo, con tal de que sus tierras no sean más contaminadas y sus derechos pisoteados teniendo como el colaborador al Gobierno que alguna vez ellos le respaldaron con su voto. No es posible recibir tantos golpes físicos a un hombre que se le ha socorrido sin que él lo llamara en la batalla política. Ollanta ha menospreciado al estirpe de estos humildes campesinos que vienen de cultura k'ana. Por eso se levantaron e hicieron al otro lado el petitorio del alcalde provincial Oscar Mollohuanca con la idea de que se retire la mina de una buena vez. Los dirigentes de las comunidades no buscaban renegociar el contrato y así pedir el aumento del 30 por ciento de impuesto a la mina. Esa fue la razón para que se pase al otro plano de la batalla de cuerpo a cuerpo con la consigna de “las tierras son nuestras y no de los extranjeros”.

Las marchas de los campesinos de Espinar y de Cajamarca han constituido una derrota política para el Gobierno. Con la posición sostenida de la “no explotación” de la mina cerca a sus tierras ha quebrado esa alianza de Ollanta Humala con la poderosa empresa de Yanacocha. Aunque no ha sido del total, porque la transnacional está jugando sus últimas fichas, como es fracturar la unidad del movimiento campesino. En el caso, de Espinar ha sido poner en la cárcel al alcalde Mollohuanca y abrirles procesos legales a sus dirigentes populares. No hay duda, que el campesinado de Espinar ha mantenido por un mes en vilo al Gobierno a no ceder en lo más mínimo a que la empresa continúe en sus tierras. Arrinconó con violencia a su fuerza policial al responderle con una fuerza de choque al estilo de su cultura k'ana. Con la fuerza brutal que respondido el Gobierno se asemeja a los presidentes neoliberales que tuvo el Perú en los 20 años. Ollanta es tan igual, que Alejandro Toledo, y Alan García en ejecutar la matanza sin contemplación alguna a quienes defienden otro tipo de modelo económico como ha sido el campesinado en el país.

sábado, 9 de junio de 2012



La petición al J'amauta Mariátegui

Una situación inestable vive el Perú. No porque los campesinos quieran boicotear al gobierno que ellos mismos eligieron como una gran esperanza. Esa esperanza se viene desvaneciendo de a pocos y la realidad otra vez es trágico para los 30 millones de peruanos. Recordemos nuestro país vivió 20 años de la oscuridad de la corrupción, 20 años de una política entreguista por los partidos tradicionales. Este hombre tiene el mandato de todo un país para realizar los cambios profundos del Estado colonialista, que no responde a la necesidad de la nación. No lo hace. No tiene los ánimos y el coraje necesario. La derecha lo acobarda. Por eso es que ve estas protestas en Cajamarca y en el Cuzco. Los campesinos han dado una respuesta política a Ollanta Humala y eso ha sido convocar al pueblo organizado no a los partidos para elaborar una “nueva constitución” como la nación lo entiende, como el pueblo lo siente desde años atrás en esas luchas gigantes que ha dado.

Faltan dos meses para que se cumpla un año de gobierno de Ollanta Humala. Hasta el momento no ha dado señales claras de cómo debe hacerse la “Gran Transformación”. Nosotros lo llamamos la "Revolución junto al Pueblo". Siguen los hombres fuertes de la derecha en los puestos claves dentro del gabinete. Como son los casos de Luis Castilla en economía, Wilver Calle del interior, Oscar Valdés como primer ministro. Ha pedido el apoyo de la izquierda caviar como embajadores Aida García (Uruguay), Nicolás Lynch (Argentina), Rafael Roncagliolo este último como canciller. Solo faltamos los nacionalistas, que contribuimos por cierto para que el proceso político se acelere rápido y el hombre que se acobardó y se escondió en una iglesia-lo afirma su hermano de armas en un libro editado años después- en el levantamiento de Locumba del año 2000 hoy este sentado en el sillón presidencial. No lo va hacer, porque ha sido ingrata con la nación y desleal con los nacionalistas una vez sentado en el poder.

Considero que las ideas que Mariátegui que expuso el ilustre hombre que pario el Perú siguen aún vigentes. El primero, que tiene que ver con el desarrollo del país. Mariátegui explicaba que se debe dar una prioridad a la agricultura que el motor del progreso de la nación. Por tanto, el Estado debe democratizar las tierras de cultivo en favor del campesinado. Esto es contar con un banco agrario, dotar de tecnología a los campos, proveer de semillas naturales con el único objetivo de tener una soberanía alimentaria.

Lo otro, que es fundamental donde razona que el “socialismo no debe ser importado” sea esto de Cuba o Venezuela; es decir, no debe ser calco ni copia, sino la creación heroica de una nación. Entonces, el reto ha sido monumental para nosotros que es concebir un socialismo ancestral que nos dejaron una nación milenaria como han sido los incas. Eso ha sido entendido con amplitud por la nación y esto trajo como consecuencia de que Ollanta Humala sea el presidente. He dicho que el pueblo ha creado ese socialismo ancestral, para ser más preciso el nacionalismo; no fue Ollanta el líder que engendró ese planteamiento. Él esta con la derecha. Se siente parte de ella. Ha sido siempre de la derecha, solo que engaño con vileza con un discurso -que la nación mantenía en su interior como una ideología- como candidato. Ha traicionado a los ideales de Mariátegui, Velasco; Pachacuti y otros grandes hombres que tuvo el Perú.

Para culminar, quiero decirle al hombre que se entregó de lleno a la investigación, a la reflexión y lo ha hecho hasta el último día de su vida. Oh maestro!! Hatun J'amauta!! Le pedimos respetuosamente. Ponemos al frente del sepulcro -evocando su nacimiento el 14 de junio- donde descansa su cuerpo inerte una sola petición de la patria: de ablandar el corazón y el alma de los hombres que abrazan el socialismo marxista para que puedan cooperar con los nacionalistas en recuperar los territorios que se encuentran en manos chilenas como lo son Arica y Tarapacá. Sólo así reposarán tranquilos las almas de esos valientes soldados y héroes caídos en la guerra de 1879. Hemos insistido con esta "cuestión-nación" una y mil veces en muchos debates cerrados como son los recintos universitarios y en plazas públicas donde se libra la batalla política. Pero han sido en vano. Ilumine a ellos de sabiduría ancestral y de pertenencia a un territorio heredado. Así sea...